Un restaurante fundado en 1725, solo dos familias propietarias en casi tres siglos y una lista de clientes que incluye a Hemingway, Goya, Pérez Galdós o Nancy Reagan. Casa Botín, situado en la calle Cuchilleros del casco histórico de Madrid a cinco minutos de la Plaza Mayor, ostenta el título de restaurante más antiguo del mundo según el Guinness World Records, y en 2025 ha celebrado su 300 aniversario con reportajes en medios internacionales como The Times o el Financial Times.
El origen del negocio tiene varias versiones. La que defienden sus propietarios apunta a que fue fundado por el cocinero francés Jean Botín y su esposa asturiana. Otras fuentes señalan que fue el sobrino de Jean, Cándido Remis, quien puso realmente en marcha el local, de ahí el nombre con el que también se le conoce: 'Sobrino de Botín'. En lo que coinciden todos los relatos es en la fecha de arranque: 1725. El edificio que ocupa, además, es aún más antiguo y se fecha a finales del siglo XVI.
A pesar de sus tres siglos de historia, el restaurante ha pasado por las manos de únicamente dos familias. La primera fue la del propio fundador; la segunda, la familia González, que tomó el relevo en los años treinta del siglo XX y sigue al frente del negocio desde antes de la Guerra Civil. Una continuidad excepcional para cualquier empresa, y más para una del sector de la hostelería.
Lo que explica esa longevidad es, según los expertos, su capacidad de adaptación. En sus orígenes, la posada ni siquiera podía servir carne: los clientes traían sus propios alimentos y el establecimiento se limitaba a cocinarlos. Floriana Gennari, antropóloga citada por Smithsonian Magazine, apunta que existía la creencia popular de que si las tabernas ofrecían comida, los hombres no volverían a sus hogares. Con el tiempo, ya en el siglo XIX, el negocio adoptó el modelo 'restaurante' al estilo francés y apostó por una oferta más elaborada antes de centrarse en los asados de cerdo y cordero que hoy le dan fama.
Entre las leyendas que rodean al local destaca la de Francisco de Goya, que supuestamente trabajó allí fregando platos antes de convertirse en el pintor más célebre de España. También se dice que el fuego de su horno de leña no se ha apagado desde su fundación, ni siquiera durante la pandemia de covid. Y que Ernest Hemingway quedó tan impresionado por el lugar que lo mencionó en su novela 'Fiesta'.
Casa Botín no está exenta de competencia en su particular batalla por el récord. Sin salir de la Comunidad de Madrid, la taberna Casa Pedro asegura que sus orígenes se remontan a 1702, lo que la haría más antigua. Fuera de España, el St. Peter Stiftskulinarium de Salzburgo dice haber abierto en el siglo IX, y en China el restaurante Ma Yu Ching, en Henan, reivindica el siglo XII como fecha de fundación. El Guinness, por ahora, sigue otorgando el título al local madrileño.