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Boeing supera a Airbus en entregas, pero sus problemas siguen

El fabricante estadounidense adelanta al europeo en el primer trimestre de 2026, aunque la ventaja tiene más truco del que parece.

Por Carlos García·miércoles, 15 de abril de 2026·4 min lectura
Ilustración: Boeing supera a Airbus en entregas, pero sus problemas sigue · El Diario Joven

Boeing ha vuelto a colocarse por delante de Airbus en el ranking de entregas. Entre enero y marzo de 2026, el fabricante estadounidense entregó 143 aviones comerciales, frente a los 114 que logró su rival europeo en el mismo periodo. Es la primera vez en mucho tiempo que Boeing recupera esa posición, y el dato tiene valor por sí mismo. Pero conviene no apresurarse en leerlo como el síntoma de una recuperación completa.

La base del resultado de Boeing descansa sobre todo en el 737, con 114 unidades entregadas en esos tres meses. Airbus, por su parte, concentró su actividad como casi siempre en la familia A320, con 81 aparatos. La diferencia en los totales es clara, pero el origen de esa diferencia no responde solo a que Boeing haya mejorado su rendimiento.

El problema de Airbus no es de demanda

Para entender por qué Airbus ha quedado por detrás este trimestre hay que mirar al lado del suministro, no al de los pedidos. Según Reuters, el fabricante europeo arrastra un cuello de botella vinculado a Pratt & Whitney, uno de sus principales proveedores de motores. La empresa está inmersa en la corrección de alrededor de 1.200 unidades afectadas por un defecto de fabricación, lo que ha ralentizado la producción de nuevos propulsores. Airbus puede avanzar en el ensamblaje de sus aviones, pero no siempre completar las entregas al ritmo previsto si los motores no llegan a tiempo.

Ese atasco externo explica en buena medida la diferencia de este trimestre. No es que Airbus haya perdido clientes ni que su catálogo haya perdido atractivo: es un problema industrial que afecta a su cadena de producción y que no tiene solución inmediata.

La historia reciente de Boeing pesa mucho

Que Boeing cierre un trimestre por delante no significa que haya cerrado el capítulo de sus problemas estructurales. La compañía viene de uno de los periodos más complicados de su historia reciente. La crisis del 737 MAX, desencadenada por los accidentes de Lion Air Flight 610 y Ethiopian Airlines Flight 302 en los que murieron 346 personas, provocó la paralización completa de ese programa durante casi dos años. Las consecuencias en términos de reputación, finanzas y producción se han extendido mucho más allá de aquel momento.

Además, Boeing ya avisó el mes pasado de que la producción del 737 se ralentizará mientras la empresa aborda ciertos problemas de cableado en su línea de ensamblaje. Es decir: incluso dentro del trimestre en que recupera el liderazgo, el fabricante reconoce que hay trabajo pendiente en su principal programa.

Para medir bien dónde está Boeing hoy, ayuda recordar dónde estaba antes. En enero de 2018, Boeing anunció que había cerrado 2017 con 763 aviones comerciales entregados, un récord en la industria en aquel momento y su sexto año consecutivo liderando las entregas. Ese ejercicio incluyó 912 pedidos netos valorados en 134.800 millones de dólares a precios de catálogo y una cartera acumulada de 5.864 aviones. El contraste con los años posteriores ilustra hasta qué punto el equilibrio entre ambos fabricantes cambió en muy poco tiempo.

Un hito reciente que no hay que perder de vista

Esta rivalidad dejó otro momento significativo apenas unos meses antes de este primer trimestre. En octubre de 2025, el Airbus A320 se convirtió en el avión comercial más entregado de la historia al superar al Boeing 737 en unidades acumuladas. No fue solo un dato simbólico: reflejaba con claridad hasta qué punto la crisis del MAX había alterado la trayectoria de Boeing y hasta qué punto Airbus había sabido mantener el ritmo con su familia A320neo durante ese periodo de turbulencias.

Ese contexto no ha desaparecido. El liderazgo puntual de Boeing en un trimestre no borra el recorrido de los últimos años ni reequilibra de forma automática las posiciones que ambas compañías ocupan en el mercado a largo plazo.

El 777X, la próxima pieza del tablero

Más allá del presente inmediato, el siguiente movimiento relevante para Boeing pasa por el 777X. El fabricante prevé entregar este avión de largo radio en 2027, donde competirá directamente con el Airbus A350. El programa acumula retrasos que ya forman parte de su historial reciente, pero su entrada en servicio podría abrir una nueva oportunidad para reequilibrar fuerzas en el segmento de los vuelos de largo alcance, un mercado en el que la demanda sigue creciendo.

Airbus, mientras tanto, no está parado. La compañía europea continúa avanzando en su propia hoja de ruta y trabaja en resolver el cuello de botella con Pratt & Whitney para recuperar el ritmo de entregas. El duelo entre ambos fabricantes no se decide en un trimestre, y los datos de los próximos meses dirán mucho más sobre el estado real de cada uno.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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