El estrecho de Ormuz, una de las rutas comerciales marítimas más importantes del mundo, está a punto de ser despejado de minas gracias a la tecnología de drones navales. Empresas de Defensa occidentales y contratistas marítimos planean desplegar sistemas autónomos para limpiar esta vía vital sin poner en riesgo vidas humanas.
El Reino Unido anunció recientemente el envío de buques autónomos de desminado desarrollados por la start up Kraken Technology Group, en el marco de un esfuerzo multinacional para reabrir el estrecho "cuando las condiciones lo permitan". Mientras tanto, altos mandos militares estadounidenses señalan que Irán ha colocado pocas minas, pero el mero temor a su presencia ya afecta el tráfico marítimo.
Como explica John Pentreath, excontralmirante británico, "los campos minados no necesitan minas para ser efectivos si se cree que podrían estar allí". A diferencia de las minas tradicionales que flotaban en la superficie, las actuales se ocultan en el lecho marino y se activan por sensores al detectar buques, lo que complica su detección.
Tecnología autónoma para la detección y desactivación
Para esta tarea, las armadas emplean cada vez más sistemas no tripulados, combinando buques de superficie con sonares y drones sumergibles. Empresas como Uforce, con sedes en Reino Unido y Ucrania, operan drones capaces de enviar otros drones para diversas misiones, incluida la desactivación de minas con dispositivos como el SeaFox, fabricado por Atlas Elektronik en Alemania.
Simon Tucker, CEO de SRT Marine, destaca que no se busca eliminar todas las minas, sino asegurar áreas seguras para los convoyes comerciales. Su empresa ya proporciona sistemas de vigilancia marítima en Kuwait y negocia con otros países del Golfo para ampliar el uso de estas tecnologías.
Paralelamente, Washington, Londres y París han invertido en vehículos autónomos de desminado como el VSM de Textron Systems y el sistema de sonar AQS-20 de Raytheon. La Marina Real Británica también ha adaptado su buque Lyme Bay para operar como base para estos sistemas y mantiene contratos con Kraken Technology y Atlas Elektronik.
Desafíos del entorno y limitaciones técnicas
A pesar de los avances, la tarea de localizar y neutralizar minas en el estrecho se enfrenta a obstáculos singulares. Las aguas poco profundas y el intenso tráfico marítimo modifican constantemente el lecho marino, cubriendo minas con arena o lodo. Además, la gran cantidad de objetos submarinos dificulta distinguir las minas incluso con técnicas de imagen acústica avanzada.
Ian McFarlane, de Thales, confirma que las pruebas en zonas simuladas han probado la efectividad de estos sistemas, aunque reconoce que nunca se puede garantizar un 100 % de detección. Corrientes y eventos pueden hacer que minas se oculten temporalmente, y siempre existe el riesgo de nuevas minas colocadas de forma inesperada.
Además, aunque las plataformas son no tripuladas, el apoyo logístico y las embarcaciones nodrizas deben operar en zonas vulnerables al alcance de misiles antibuque, lo que mantiene el riesgo para el personal humano.
La seguridad del tráfico marítimo, una cuestión de percepción
Veteranos como Adrian Pierce recuerdan que en conflictos previos despejar zonas minadas en el estrecho podía llevar semanas. La nueva tecnología acelera los procesos, pero la confianza en los resultados es clave para que armadores y aseguradoras permitan el reinicio del tráfico comercial.
Como explica McFarlane, la detección no es absoluta, y la percepción del riesgo es fundamental. Para los expertos del sector, lo importante es si los riesgos se reducen lo suficiente para considerar segura la navegación, más que asegurar una eliminación total de minas.
Este avance en la desminado con drones marinos podría facilitar una reapertura segura del estrecho de Ormuz, clave para el comercio global y la estabilidad geopolítica en el Golfo, gracias a la combinación de innovación tecnológica y cooperación internacional.
Puedes profundizar en los detalles técnicos y colaboraciones en fuentes como Kraken Technology Group y la cobertura de Financial Times, donde se originó esta información.