La directora de Biología, Veterinaria e Investigación del Acuario de Gijón, Susana Acle, alertó en el Congreso de los Diputados sobre la crítica situación del salmón atlántico en Asturias. En el acto celebrado con motivo del Día Internacional de la Diversidad Biológica y en la presentación de la Lista Roja Nacional de Especies Amenazadas de la UICN, Acle destacó que la tardanza en la captura del Campanu y la escasez de ejemplares son un signo preocupante del declive poblacional.
En concreto, la veterinaria señaló que este año el primer salmón Campanu fue pescado cerca de un mes más tarde que en años anteriores y solo se han registrado dos capturas desde el comienzo de la temporada. Estos datos preocupan a expertos y autoridades, ya que reflejan la severa disminución de esta especie tan vinculada a la identidad y cultura pesquera asturiana.
El salmón atlántico es un pez clave en los ríos del Principado, que históricamente ha sustentado una actividad pesquera tradicional y ha contribuido a la biodiversidad de la cuenca del Cantábrico. Sin embargo, factores asociados al cambio climático, la degradación de los hábitats fluviales, la contaminación y la pesca intensiva están comprometiendo gravemente su viabilidad.
Según los informes disponibles, la temperatura creciente de las aguas y el aumento de fenómenos extremos como sequías afectan la reproducción y el desarrollo de los salmones. El deterioro de las riberas y presas afectan además las rutas migratorias que estos peces requieren para completar su ciclo biológico, desde el mar hasta las zonas de desove en ríos y arroyos.
Esta problemática no es exclusiva de Asturias, sino que forma parte de una tendencia preocupante a nivel europeo y mundial. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) incluye al salmón atlántico en su lista roja, reconociendo que varias poblaciones están en declive o ya están clasificadas como especies vulnerables o en peligro.
Para contrarrestar esta situación, los expertos recomiendan la adopción de medidas integrales que abarquen la gestión sostenible de las capturas, la restauración de los ecosistemas fluviales y el control de la calidad del agua. La pesca del salmón, especialmente en temporadas de baja reproducción, debe regularse o paralizarse temporalmente para permitir la recuperación de las poblaciones.
La directora del Acuario de Gijón enfatiza que "pescando más salmones no solucionamos la crisis actual", sino que urge un cambio de enfoque hacia la conservación y protección activa. Las políticas públicas deben tomar en cuenta esta urgencia, combinando la ciencia, la gestión ambiental y la participación de las comunidades locales.
El Principado de Asturias ya ha impulsado programas de monitoreo de poblaciones y acciones para mejorar el hábitat de especies autóctonas, pero el desafío sigue siendo enorme y la colaboración entre administración, pescadores y entidades científicas resulta crucial.
Por ejemplo, iniciativas como la reforestación de zonas afectadas por la agricultura intensiva y la instalación de pasos para peces en infraestructuras hidráulicas son algunas de las estrategias que pueden favorecer la supervivencia del salmón.
Además, la concienciación social sobre el valor ambiental y cultural del salmón debe reforzarse para apoyar las políticas de protección y fomentar prácticas pesqueras responsables y sostenibles.
El futuro del salmón atlántico en Asturias dependerá tanto de la voluntad política como del compromiso colectivo para proteger un patrimonio natural vulnerable que ha acompañado históricamente a esta región.
Este escenario refuerza la importancia del Día Internacional de la Diversidad Biológica como una plataforma para visibilizar riesgos y movilizar esfuerzos en la conservación de especies esenciales para el equilibrio ecológico y la economía local.
Para más información sobre la situación del salmón atlántico y las acciones de conservación en Asturias, puede consultarse la documentación de la UICN y los informes del Acuario de Gijón, disponibles en sus respectivas páginas oficiales.
La crónica de la escasez del Campanu de este año debe ser una llamada a la acción para evitar que el salmón atlántico desaparezca de los ríos asturianos, con las consecuencias irreversibles que ello conllevaría para la biodiversidad y las comunidades que dependen de este recurso.