El Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida), con sede en Villaviciosa, está organizando un nuevo envío de semillas autóctonas asturianas a la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, ubicada en Noruega. Esta iniciativa busca garantizar una copia de seguridad internacional de variedades agrícolas tradicionales de la región, fundamentales para la alimentación y la biodiversidad local.
Aunque no existe un registro exacto del volumen total de semillas asturianas almacenadas en el centro noruego, se sabe que hace cuatro años se enviaron al menos 18 tipos diferentes. Ese envío inicial incluyó variedades como trigos procedentes de Somiedo, lechugas de Gozón, judías típicas de Cabrales y cebollas cultivadas en Villaviciosa. En la bóveda, estas muestras se conservan a una temperatura constante de 18 grados bajo cero, donde permanecen inalterables durante años.
Cada muestra contenía alrededor de 500 semillas, suficientes para asegurar la regeneración y reproducción de estas especies en caso de pérdida en sus áreas naturales. Sin embargo, esta cámara en Svalbard no es la única reserva de estas semillas. Otra copia de seguridad se mantiene en el propio Serida de Villaviciosa, mientras que también existen reservas en el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA), en Madrid.
La preparación del nuevo envío responde a la necesidad de mantener actualizadas y diversificadas las colecciones genéticas internacionales para adaptarse a los retos que plantea el cambio climático y la globalización. Mantener una alta biodiversidad agrícola es clave para asegurar la resistencia de los cultivos frente a plagas, enfermedades y condiciones ambientales adversas.
Este tipo de iniciativas se alinea con la estrategia global para preservar el patrimonio agrícola y garantizar la seguridad alimentaria futura. La Bóveda de Svalbard, conocida como la "Cámara del Juicio Final" para semillas, protege millones de muestras de más de todo el mundo y actúa como un seguro mundial ante escenarios de desastre o pérdida de diversidad genética.
Asturias, con su diversidad de productos autóctonos, juega un papel relevante en este esfuerzo. La conservación de semillas locales como las que envía el Serida no solo protege el patrimonio natural, sino también las tradiciones agrícolas y culturales de la comunidad. La importancia de estas acciones es reconocida internacionalmente, como demuestra que Asturias haya recibido el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional, que pone en valor su compromiso con la sostenibilidad y la cooperación agrícola.
Para la región es fundamental continuar con estas políticas y trabajos de investigación que mejoran el conocimiento y la gestión de los recursos fitogenéticos. El Serida continúa coordinando con organismos nacionales e internacionales para asegurar que sus acciones contribuyan al buen estado y la diversificación del patrimonio genético agrícola.
Más información sobre la Bóveda de Semillas y sus iniciativas está disponible en la página oficial del Centro Nacional de Recursos Fitogenéticos y en el servidor internacional del Svalbard Global Seed Vault.
Así, Asturias refuerza su posición como referente en la protección de semillas tradicionales y en la lucha por la conservación de la biodiversidad agrícola a nivel global.