La firma española Mango ha decidido conservar a Jonathan Andic como vicepresidente del consejo pese a su imputación en el caso por la muerte de su padre, Isak Andic, fundador y expresidente de la compañía. La detención tuvo lugar en marzo de 2025, y tras depositar una fianza de un millón de euros, Andic quedó en libertad provisional.
Desde diciembre de 2023, justo un año antes del fallecimiento de Isak Andic, Mango había iniciado un proceso de renovación en su gobierno corporativo para separar la gestión del negocio de la propiedad familiar. Se incorporaron vocales independientes con amplia experiencia en distintos sectores, como Marc Puig (presidente de Puig), Jordi Canals (exdecano del IESE), o Jorge Lucaya (socio fundador de Az Capital). Esta estructura, propia de empresas cotizadas, busca aislar posibles riesgos derivados de decisiones familiares del día a día del negocio.
En enero de 2025, Toni Ruiz, un ejecutivo con 5% del capital que ya era CEO, asumió la presidencia del consejo, reforzando esa independencia. Jonathan Andic permanece como el único representante familiar en el órgano de gobierno, aunque no participa en la gestión operativa desde que dejó la dirección de Mango Man y abandonó el comité de dirección en 2024.
El impacto del caso judicial sobre la empresa se mantiene contenido gracias a este modelo de gestión, que permite enfocar la operativa sin interferencias familiares directas. En 2025, Mango alcanzó unas ventas de 3.767 millones de euros, un aumento interanual del 13%, y un beneficio neto de 242 millones, tras ampliar su red con 260 tiendas nuevas y renovar otras 88. El CEO anticipó en la presentación de resultados que la facturación podría superar los 4.000 millones este año.
El dilema que enfrenta Mango es si mantener a Jonathan Andic en la vicepresidencia sería un riesgo reputacional para la firma, dada la gravedad de las acusaciones. La investigación judicial sostiene que existen indicios suficientes para considerarlo responsable de homicidio. La familia y la empresa defienden su inocencia y subrayan que ningún juicio se debería adelantar antes de obtener conclusiones firmes y probadas.
Las autoridades judiciales investigan si el presunto móvil estaría relacionado con cuestiones económicas, especialmente tras rumores sobre un posible cambio testamentario que Isak Andic habría preparado para destinar parte de su patrimonio a una fundación benéfica. La familia ha confirmado que el proyecto de creación de esa fundación sigue adelante sin objeciones de los herederos.
La defensa de Jonathan Andic, dirigida por el abogado Cristóbal Martell, prepara alegaciones para desmontar lo que consideran "graves imprecisiones" en los informes policiales, que se basarían en conversaciones sin contexto y datos desactualizados. Está previsto que el imputado solicite declarar nuevamente tras revisar el voluminoso sumario de más de 1.400 páginas.
Este caso pone a prueba la robustez y madurez del modelo de gobernanza de Mango, así como su capacidad para proteger la estabilidad de la empresa ante situaciones extraordinarias provocadas por su principal accionista familiar. En un sector tan competitivo como el de la moda, preservar la continuidad y crecimiento es prioritario para la compañía, que afronta un futuro con voz ejecutiva clara y con un control corporativo homologable al de grandes compañías cotizadas.
Para más información sobre la estructura de gobierno y los resultados financieros de Mango puede consultarse la web corporativa de Mango y el resumen financiero publicado en la CNMV.
Además, el caso judicial se sigue de cerca en los medios especializados como EFE y documentos oficiales del proceso que se pueden encontrar en el ámbito judicial español.