Varias compañías del Ibex 35 y otras cotizadas españolas han recurrido al mercado en los últimos doce meses para levantar cerca de 10.000 millones de euros mediante ampliaciones de capital. Este capital extra servirá para acelerar sus planes de crecimiento, financiar adquisiciones y desarrollar infraestructuras, especialmente en redes eléctricas y centros de datos.
Uno de los ejemplos más destacados es el de Iberdrola, que en julio de 2025 completó una ampliación de capital acelerada por 5.000 millones de euros con un descuento cercano al 4,7% sobre su cotización. Esta operación fue sobresuscrita por 3,8 veces, mostrando el fuerte interés tanto de inversores existentes como de nuevos participantes. El objetivo está claro: acelerar su estrategia de expansión en redes eléctricas en mercados clave como Reino Unido y Estados Unidos.
Por su parte, ACS sorprendió al anunciar una doble operación de venta de acciones que incluyó una ampliación de capital del 2% y la liquidación de contratos de permuta de acciones, en total un 6% del capital social. Esta colocación acelerada se cerró en pocas horas, con la participación activa de los principales accionistas, Florentino Pérez y CriteriaCaixa, que reforzaron su presencia conjunta hasta el 25,4% del capital. La multinacional destinará los cerca de 1.800 millones obtenidos a su plan estratégico, donde los centros de datos juegan un papel fundamental.
Merlin Properties, una de las compañías que más ha recurrido a esta vía, levantó en marzo 768 millones mediante la emisión de 56 millones de nuevas acciones, lo que representó un 10% de su capital sin dilución para accionistas existentes. A esta operación se sumó otra de julio de 2024 con una colocación que alcanzó los 920 millones. Los principales accionistas, Santander y Nortia Capital, respaldaron ambas emisiones. Merlin se plantea seguir aprovechando el mercado para captar 1.500 millones adicionales en los próximos tres años, con la ambición de convertirse en plataforma líder del sur de Europa en centros de datos.
La necesidad de recurrir a ampliaciones de capital responde también a limitaciones financieras propias de compañías como las Socimis, que cuentan con restricciones en el endeudamiento y deben destinar la mayoría de sus beneficios a dividendos, lo que limita la autofinanciación.
Entre otras empresas que se han sumado a esta tendencia está TSK, que en 2026 debutó en Bolsa con una oferta pública de suscripción que captó 150 millones para avanzar en su plan de negocio hasta 2028, con una sobresuscripción del 400% y fuerte respaldo de inversores internacionales y family offices españoles.
Neinor, para mantener capacidad financiera en su opa sobre Aedas y continuar creciendo, cerró en octubre de 2024 una colocación acelerada de 140 millones, donde Orion aumentó su participación hasta casi el 29%. Amper obtuvo 77,2 millones el pasado verano para comprar empresas tecnológicas clave para el sector defensa. Por su parte, OHLA completó varias ampliaciones para fortalecer su estructura financiera, y Multiópticas captó 45 millones para impulsar su expansión internacional en Europa y Latinoamérica.
No todas las compañías han usado este mecanismo para crecer; algunas, como Grenergy y Miquel y Costas, lo han empleado para mejorar la liquidez y la estructura financiera de sus acciones en Bolsa mediante colocaciones aceleradas o amortización de autocartera.
La tendencia de ampliaciones de capital en el tejido empresarial español refleja un periodo de consolidación y expansión, donde captar recursos es clave para afrontar retos tecnológicos y de mercado en sectores estratégicos como la energía, las infraestructuras y los centros de datos.
Para más detalles sobre la ampliación de capital de Iberdrola puede consultarse su comunicado oficial y sobre las operaciones de ACS, el Informe Financiero de ACS.
Para entender el impacto de estas ampliaciones en el sector inmobiliario y de centros de datos, el análisis de Merlin Properties está disponible en su web oficial.
En definitiva, estas ampliaciones no solo ofrecen una vía de financiación importante para estas empresas, sino que también muestran la confianza de los inversores en el potencial estratégico del mercado español y su proyección internacional.