A las puertas del campo del Juvencia, en Trubia, Asturias, el ambiente recordaba el fútbol de antaño. Botas oscuras, medias largas y la sidra compartida entre compañeros marcaban el inicio de una jornada especial. Este fin de semana, antiguos jugadores del Real Oviedo que en 1985 conquistaron el único título oficial de la historia del club —la Copa de la Liga— se han vuelto a reunir para recordar aquella gesta y fortalecer lazos más allá del terreno de juego.
Han pasado ya 41 años desde aquel verano en el que el Oviedo, en una temporada difícil, logró un éxito inesperado. Según documentación de la propia RFEF, la Copa de la Liga solo existió durante cuatro ediciones (1983-1986). El formato, organizado por la Federación Española de Fútbol, permitió que equipos de Segunda División, como el Oviedo, compitieran por un trofeo al final de la temporada. La final de 1985 enfrentó al equipo azul contra el Atlético Madrileño, filial del Atlético de Madrid. El Oviedo, tras un empate a uno en el Vicente Calderón y una victoria por 1-0 en casa, pudo levantar el trofeo gracias a los goles de García Barrero.
La reunión, organizada mediante un grupo de WhatsApp entre exjugadores de las décadas de los 80 y los 90, se ha celebrado por segundo año consecutivo en el Campo de Quintana. La cita surgió en 2015, coincidiendo con el trigésimo aniversario de la copa, y ahora cada puente de mayo sirve de excusa para juntarse, compartir comidas y revivir una época dorada. Como explica José Antonio Alonso Arias, uno de los protagonistas, “las nuevas tecnologías facilitan que sigamos en contacto y gestionemos estos encuentros tan entrañables”.
La jornada estuvo marcada por el ambiente distendido y las anécdotas de fútbol clásico. Aunque algunos se animaron a saltar al césped para una "pachanga", la mayoría prefirió disfrutar desde la banda, entre risas y ronda de sidra. Según relatan los propios asistentes, cada encuentro sirve para rememorar historias de camaradería, esfuerzo y pertenencia a un club que les marcó para siempre.
La Copa de la Liga: un torneo ya extinto
La Copa de la Liga permanece como una rareza en el historial del fútbol español. Pensada originalmente para equipos de Primera, después se adaptó también a la Segunda División. Su corta vida y el hecho de que, tras cuatro ediciones, fuera suprimida por motivos económicos y de calendario la convierten en una competición casi mítica. Para el Real Oviedo, sin embargo, es el único título oficial en sus vitrinas y un motivo de orgullo que siguen celebrando sus protagonistas. Más información sobre la historia del club está disponible en la web oficial.
A lo largo de esa campaña de 1984-85, el Real Oviedo eliminó sucesivamente a equipos como el Salamanca, Bilbao Athletic, Lorca y Sabadell antes de llegar a la final. El equipo azul, dirigido entonces por Romero, estaba formado por jugadores como Viti, Juanito, Eizmendi, Herrero, Vili, Berto, Blanco, Arias, García Barrero, Hevia, Herrera, Cárdeno y Muñoz.
Las diferencias del fútbol de antes al de ahora
Alejandro Camaño, exdefensa del club y hoy representante de destacados futbolistas internacionales, también estuvo presente. Camaño señalaba cómo ha evolucionado el fútbol: “Nosotros jugábamos en campos embarrados, con medios muy limitados. Ahora todo ha cambiado, pero me quedo con la esencia que compartimos entonces”. Esa esencia es la que intentan transmitir a las nuevas generaciones, que encuentran en estas figuras un ejemplo de dedicación y amor a los colores azulones.
El encuentro también sirvió como momento de reflexión sobre el estado actual del Real Oviedo. Después de una temporada irregular, el equipo afronta una situación delicada y con opciones muy limitadas de evitar el descenso a Segunda División. Los propios veteranos expresan su preocupación y, a la vez, esperanza en el futuro, poniendo el foco en la afición. “El club tiene futuro porque su gente nunca falla”, destacaba Vili, exjugador y figura fundamental en la historia reciente del Oviedo, incluso años después de su retirada, en roles administrativos y como custodio de momentos decisivos en la supervivencia del club.
Durante el reencuentro, el ambiente de hermandad se hizo especialmente palpable. El sentido del humor y el compañerismo primaron sobre cualquier nostalgia amarga. Mientras los corderos asados se servían y las historias circulaban, lo prioritario era disfrutar la ocasión y fortalecer el legado de un club que, pese a las dificultades, sigue abrigado por la pasión de los suyos.
El Real Oviedo vive tiempos complejos, con la permanencia casi imposible y un futuro deportivo incierto. Sin embargo, los héroes de 1985 recuerdan que, a veces, la historia está hecha de momentos improbables. Su éxito, aún irrepetible, es reflejo de un Oviedo que resiste. Más allá de la clasificación, la memoria compartida y el orgullo azul siguen vivos en cada reunión.
Para conocer la actualidad institucional y social del club, es útil consultar las últimas noticias y comunicados publicados por el Real Oviedo.