Decenas de trabajadores autónomos se concentraron este fin de semana en Oviedo para protestar contra la subida de cuotas aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez. La movilización, convocada por asociaciones del sector, reunió a pequeños empresarios, comerciantes y profesionales independientes de toda Asturias que rechazan el nuevo sistema de cotización por ingresos reales, cuya implantación progresiva está generando un incremento significativo en las aportaciones mensuales de muchos afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).
Los manifestantes portaron pancartas y corearon lemas en los que pedían al Ejecutivo que paralice o revise el calendario de subidas. Uno de los mensajes más repetidos durante la concentración fue el que dio título a la protesta: «No somos un arma electoral, somos miles de familias que dependemos de esto». La frase resume el malestar de un colectivo que se siente ignorado en el debate político y que advierte de que el nuevo modelo de financiación de la Seguridad Social pone en riesgo la viabilidad de muchos negocios de pequeño tamaño.
El nuevo sistema de cotización, pactado en 2022 entre el Gobierno y los principales sindicatos y asociaciones de autónomos —con la notable excepción de ATA (Asociación de Trabajadores Autónomos), que rechazó el acuerdo—, prevé un ajuste gradual de las cuotas hasta 2031. Según el modelo aprobado, los autónomos con menores rendimientos netos pagarán menos que con el sistema anterior, mientras que los que ingresan por encima de la media verán aumentar su factura mensual. Sin embargo, numerosos afectados denuncian que la realidad es más compleja: muchos negocios con ingresos aparentemente medios tienen gastos fijos elevados que reducen drásticamente el beneficio real.
Asturias cuenta con alrededor de 90.000 trabajadores autónomos, según los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, una cifra que representa una parte sustancial del tejido productivo regional, especialmente en sectores como el comercio minorista, la hostelería, los servicios profesionales y el transporte. Para muchos de ellos, cualquier variación en la cuota mensual tiene un impacto inmediato en la liquidez de su negocio, algo que, señalan, no ocurre de la misma manera con los trabajadores asalariados.
Desde las organizaciones convocantes se insistió en que la protesta no tiene signo político partidista, sino que responde a una reivindicación estrictamente económica. Los portavoces del sector exigieron una mesa de negociación urgente con el Gobierno en la que se revisen los tramos de cotización, se amplíen las bonificaciones para autónomos en situación de riesgo económico y se aplace la próxima subida prevista para enero de 2026. También reclamaron mayor transparencia en el cálculo de los rendimientos netos que sirven de base para determinar la cuota de cada trabajador.
La movilización en Oviedo se enmarca en una oleada de protestas similares que se han producido en otras ciudades españolas durante las últimas semanas. El descontento con el nuevo sistema de cotización ha crecido conforme avanza su aplicación práctica, y varias asociaciones han anunciado que continuarán con las movilizaciones si el Gobierno no abre un canal de diálogo antes del verano. Según ATA, que agrupa a más de 200.000 autónomos en toda España, el porcentaje de afiliados que ha visto aumentar su cuota es superior al que inicialmente calculó el Ejecutivo cuando presentó la reforma.
El debate sobre la sostenibilidad del sistema de cotización de autónomos no es nuevo en España. Durante años, el colectivo ha denunciado que el antiguo modelo —que permitía elegir libremente la base de cotización con independencia de los ingresos reales— generaba un déficit estructural en el RETA y producía pensiones muy bajas para quienes optaban por cotizar al mínimo durante toda su vida laboral. La reforma aprobada busca corregir esa distorsión, pero su aplicación está resultando más costosa de lo previsto para una franja amplia del colectivo, especialmente para quienes llevan años cotizando por la base mínima y ahora se ven obligados a ajustar su aportación a sus ingresos declarados ante la Agencia Tributaria.
La concentración de Oviedo concluyó sin incidentes. Los organizadores anunciaron que trasladarán las conclusiones de la movilización a los grupos parlamentarios con representación en la Junta General del Principado de Asturias y en el Congreso de los Diputados, y que presentarán un documento de propuestas concretas para reformar el calendario de subidas. La próxima cita del sector está aún por definir, aunque desde las asociaciones convocantes dejaron claro que la presión en la calle continuará si no hay respuesta institucional en las próximas semanas.