Unicaja, Abanca, Ibercaja, Cecabank y Bizum han unido fuerzas para presentarse a la convocatoria del Banco Central Europeo (BCE) con el objetivo de participar en las pruebas piloto del euro digital. Estas pruebas comenzarán en la segunda mitad de 2027 y buscan evaluar la viabilidad y el rendimiento de esta nueva forma de moneda digital en suelo europeo, en concreto en España.
El BCE anunció en marzo la apertura de esta convocatoria dirigida a proveedores de servicios de pago autorizados, con plazo hasta el 14 de mayo para presentar candidaturas. En toda Europa, más de 50 entidades han mostrado interés en formar parte de esta fase experimental. Actualmente, el organismo está estudiando las propuestas recibidas y se espera que el resultado se conozca en los próximos tres meses.
El objetivo de este proyecto es testar una versión beta del euro digital orientada a casos de uso minoristas, como pagos presenciales, transacciones electrónicas y comercio electrónico. La fase piloto, que no tendrá carácter legal, se extenderá durante un año e incluirá la participación no solo de las entidades financieras seleccionadas, sino también del Banco de España y determinados comercios participantes.
Durante estas pruebas, empleados del banco central y usuarios seleccionados podrán realizar pagos digitales tanto online como offline, con el fin de optimizar el diseño de la divisa, su experiencia de usuario y la trazabilidad de las operaciones. Se trata de un paso clave en el ambicioso plan del BCE de lanzar oficialmente el euro digital en 2029 como complemento al euro físico.
El proyecto europeo del euro digital representa una apuesta estratégica para reforzar la autonomía económica de la zona euro frente a otras potencias globales. Sin embargo, esta iniciativa no ha sido acogida con entusiasmo por la mayoría de los grandes bancos españoles, que prefieren mantenerse al margen durante esta fase experimental. Varias entidades tradicionales consideran que esta evolución implica costes significativos y un calendario complicado, además de presentar riesgos para su negocio, especialmente en la gestión de depósitos y pagos minoristas.
La gran banca española muestra un recelo importante, apuntando a la necesidad de establecer límites claros en el uso de la moneda digital para evitar un impacto negativo sobre la relación con sus clientes y evitar la fuga de depósitos hacia el euro digital. No obstante, el proyecto cuenta con una buena recepción en cuanto a la parte mayorista, que permitiría realizar grandes transacciones internacionales con mayor eficiencia y menor coste.
Desde Fráncfort, sede del BCE, insisten en seguir dialogando con las entidades financieras para afinar los detalles y lograr la máxima aceptación dentro del sector bancario europeo. El euro digital es considerado una iniciativa clave para avanzar en la digitalización monetaria de Europa, y no se espera que el BCE dé marcha atrás, pese a las objeciones que puedan surgir.
Mientras la gran banca española observa con cautela el desarrollo del euro digital, entidades de tamaño medio y plataformas como Bizum asumen un papel más activo en esta transformación. La prueba piloto propuesta por el consorcio español será una oportunidad para demostrar en la práctica las ventajas y desafíos de la moneda digital europea en el ámbito minorista.
Para conocer más detalles sobre el proyecto del euro digital y su impacto, es posible revisar la información publicada en la web oficial del Banco Central Europeo y los informes sobre fintech y pagos digitales en España de Expansión.
Este experimento no solo abrirá puertas a nuevas formas de pago digitales seguras y eficientes, sino que también puede marcar un antes y un después en la interacción entre bancos, consumidores y el sector público dentro de la eurozona.