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Trump lanza su tercer muro arancelario que golpea a más de 60 países

EEUU impone tasas del 10% y 12,5% alegando trabajo forzoso, con un complejo sistema de exenciones por países y productos

Por Redacción El Diario Joven·sábado, 25 de julio de 2026·6 min lectura·5 vistas
Ilustración: Trump lanza su tercer muro arancelario que golpea a más de 6 · El Diario Joven

Donald Trump ha puesto en marcha su tercera oleada de aranceles internacionales, afectando a productos importados de más de 60 países con tarifas que oscilan entre el 10% y el 12,5%. Esta nueva ronda tarifaria, que entró en vigor a las 00:01 hora de la costa este de Estados Unidos el pasado viernes, se ampara en alegaciones de uso de trabajo forzoso en la cadena de suministro global.

La Administración estadounidense, a través del representante comercial Jamieson Greer, argumenta que hace tiempo la presión moral no ha logrado erradicar esta problemática y que es momento de que sus socios comerciales apliquen reglas estrictas para prohibir productos elaborados mediante trabajo forzoso. Esta iniciativa se basa en el artículo 301 de la Ley de Comercio de 1974, que permite imponer aranceles en respuesta a prácticas comerciales consideradas nocivas o injustas.

El paquete tarifario despliega una estructura compleja que discrimina entre países según la rigidez y efectividad de sus regulaciones laborales. Por ejemplo, la Unión Europea, Canadá, México, Indonesia y Pakistán se enfrentan a aranceles del 10% por no aplicar eficazmente prohibiciones contra el trabajo forzoso. Otros, como India, Honduras o Sri Lanka, entran en categorías similares o parciales.

Aquellos países sin regulaciones para prevenir el trabajo forzoso están sujetos a tasas más elevadas, del 12,5%. Además, Estados Unidos se reserva amplias exenciones para asegurar el suministro de materias primas y componentes estratégicos, lo que añade una lupa sobre su estrategia proteccionista y busca mitigar el impacto en su producción nacional.

Esta tercera remesa aparece tras la anulación por tribunales estadounidenses de las medidas arancelarias originales adoptadas a comienzos del segundo mandato de Trump, y tras una breve reintroducción temporal que expiraba justo el viernes de su entrada en vigor. La Administración optó por su nuevo diseño antes que someter la renovación al Congreso, en un contexto político complicado con las próximas elecciones legislativas y mayores recelos parlamentarios.

Impacto y reacciones internacionales

El nuevo muro arancelario ha sido recibido con desconcierto y rechazo en varios países. Brasil denunció la imposición de un arancel del 25% como arbitraria; Japón calificó la medida de lamentable y Australia pidió su retirada inmediata. China advirtió que estas guerras comerciales perjudican a todos los implicados y no aportan beneficios.

En contraste, la Unión Europea expresó cierto alivio y satisfacción porque las tarifas del 10% aplicadas respetan el acuerdo bilateral existente, estableciendo que no se sumarán cargas adicionales a productos ya gravados con aranceles equivalentes o mayores. Además, la UE recuperó exenciones para productos como corcho y diamantes, sumándose a las ya vigentes para aeronaves y medicamentos genéricos.

Kaja Kallas, jefa de política exterior del bloque comunitario, cuestionó la base de estos aranceles recordando que la UE tiene estándares laborales avanzados, que incluso superan a los estadounidenses en aspectos como vacaciones pagadas.

Antecedentes y contexto político

El renovado conflicto arancelario de Trump se inserta en un año marcado por la escalada bélica en Oriente Próximo y el aumento del precio del petróleo. Estos factores, combinados con la proximidad de las elecciones legislativas de medio mandato en noviembre, agregan incertidumbre a la política económica estadounidense.

Esta vez, la Casa Blanca ha intentado blindar su iniciativa con un marco legal y técnico más elaborado, que incluye una extensa guía de exenciones y reglas específicas para miles de productos, buscando minimizar protestas pero manteniendo el objetivo de penalizar la supuesta competencia desleal por uso de trabajo forzoso.

Este enfoque busca también responder a desafíos legales previos, dado que la Corte Suprema anuló las primeras medidas por falta de autorización clara del Congreso. La sección 301 les proporciona un fundamento jurídico más sólido para actuar unilateralmente.

Pese a la complejidad del nuevo marco, los analistas destacan que las medidas reflejan la intensificación del proteccionismo comercial y la voluntad de Washington de imponer condiciones estrictas a las cadenas globales de suministro, abriendo un escenario de tensiones y negociaciones con sus principales socios internacionales.

Estados Unidos continúa así su estrategia de usar la política comercial como una herramienta para abordar preocupaciones laborables y geopolíticas, circunstancias que mantienen la atención centrada en cómo evolucionarán los intercambios internacionales y la cooperación multilateral en los próximos meses.

Para más detalles sobre el alcance de estas medidas y sus implicaciones, se recomienda consultar la información oficial disponible en la página del representante comercial de Estados Unidos y el análisis de la Comisión Europea sobre el acuerdo bilateral con EEUU.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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