Samsung ha decidido intensificar su apuesta por los móviles plegables con la presentación de un nuevo modelo que amplía su gama Galaxy Z, previniendo así la llegada del iPhone plegable que Apple podría lanzar este otoño. Este movimiento busca consolidar su posición en un mercado emergente y que va a ganar popularidad con la llegada de más competidores.
La presentación tuvo lugar en Londres, donde Samsung presentó tres dispositivos dentro de esta línea: el Galaxy Z Flip8, el renovado Fold8 Ultra y un nuevo modelo llamado Fold8. Este último destaca por un diseño más ancho y cuadrado, similar a un pasaporte, un formato que podría anticipar lo que veremos en el plegable de Apple y que busca atraer a usuarios interesados en formatos más prácticos y diferentes a los tradicionales.
Este diseño no es casualidad. Los rumores apuntan a que Apple se unirá al segmento con un plegable que seguirá un concepto similar, y Samsung ha decidido adelantarse para fijar estándares y ocupar espacio antes de que la compañía de Cupertino llegue al mercado. Según Francisco Jeronimo, analista de IDC, la entrada de Apple legitimará masivamente estos dispositivos dentro del catálogo premium, lo que podría aumentar el tamaño de esta categoría y su atractivo para consumidores.
Las consultoras de mercado proyectan cambios significativos con esta nueva competencia. IDC estima que Apple podrá captar casi un 30% del mercado de plegables en 2026, y hasta un 35% en 2027, convirtiéndose en el líder un año después de su debut. Counterpoint también anticipa que Apple logrará una cuota del 25% este mismo año, mientras que Samsung bajaría del 40% en 2025 a un 32% en 2026. Estos datos reflejan que la batalla será dura pero espoleará la innovación y el conocimiento del segmento, afirma David Alonso, responsable de Samsung España.
La novedad de un formato tipo pasaporte en la familia Galaxy Z es uno de los mayores pasos estratégicos de Samsung en los últimos siete años. La apuesta es audaz y apunta a que la firma coreana quiere definir las reglas del juego antes que Apple tenga oportunidad de hacerlo. Esto puede dar a Samsung ventaja para captar clientes que busquen esta nueva experiencia de uso.
En paralelo, el evento mostró también las presiones de costes que enfrentan los fabricantes de móviles por la escasez y precio elevado de chips de memoria. Samsung, sin embargo, puede integrar estas subidas sin impactar demasiado la demanda gracias a su escala y planificación. Por eso, IDC prevé que Samsung aumente su cuota de mercado incluso si el ecosistema Android general pierde ventas.
El precio de los móviles plegables también sigue en ascenso. El Galaxy Z Flip8 parte de los 1.299 euros, mientras que el Fold8 Ultra alcanza los 2.799 euros, y el nuevo Fold8 está en 1.999 euros. Para el próximo año, IDC augura un precio promedio superior a los 1.750 euros. Esto reafirma el segmento plegable como el único del mercado móvil que permite crecer en volumen y mantener precios premium a la vez.
Más allá de los teléfonos, Samsung anunció su entrada en otro terreno: las gafas inteligentes. Aliada con Google y Qualcomm, la coreana busca rivalizar con Meta y sus Ray-Ban Meta, que lideran este nicho. Sin embargo, expertos alertan que Samsung deberá convencer al consumidor para que no vea este dispositivo sólo como un complemento sino como una propuesta de uso diaria y atractiva.
Este movimiento muestra la estrategia de Samsung para mantener su liderazgo tecnológico y de mercado frente a la competencia que viene, apostando por diversificar sus productos y actualizando su oferta en categorías emergentes como los plegables y las gafas inteligentes.
Los próximos meses serán clave para medir la respuesta de los consumidores y la capacidad de Samsung para capitalizar su ampliación del catálogo antes de que Apple se sume a esta carrera con su esperado iPhone plegable.