Donald Trump ha vuelto a elevar la tensión con la Reserva Federal. En una entrevista en Fox News este miércoles, el presidente estadounidense advirtió que despedirá a Jerome Powell si no abandona su cargo cuando concluya su mandato como presidente del banco central, el próximo 15 de mayo. "Entonces tendré que despedirlo", afirmó Trump, aunque reconoció que prefiere evitar la polémica que eso generaría.
El mandato de Powell al frente de la Fed termina en pocas semanas, pero su situación está lejos de ser sencilla. Trump ya ha propuesto a Kevin Warsh como sustituto, un abogado y economista que ya formó parte del consejo del banco central entre 2006 y 2011 y que comparte la visión de Trump de recortar los tipos de interés con más agresividad. Sin embargo, Warsh aún necesita superar la confirmación del Senado, un proceso que se ha complicado por la investigación criminal abierta contra Powell.
La investigación que complica el relevo
El Departamento de Justicia inició en enero una investigación contra Powell centrada en los sobrecostes de la reforma de la sede histórica de la Reserva Federal en Washington. El presupuesto original del proyecto era de 2.500 millones de dólares, pero el coste ha escalado hasta los 3.100 millones, un desvío cercano al 80% que la fiscalía considera suficiente para investigar. Entre los factores que explican ese encarecimiento figuran las dificultades constructivas en los sótanos, las filtraciones por la proximidad al río Potomac y distintas ampliaciones del proyecto para conectar los dos edificios de la institución.
La investigación está dirigida por Jeanine Pirro, fiscal federal del Distrito de Columbia nombrada por el propio Trump en mayo del año pasado. Este martes, un grupo de fiscales de su oficina se presentó sin aviso previo en las obras de la sede de la Fed, en pleno centro de Washington, y solicitó acceder al recinto. Según informó The Wall Street Journal, los fiscales hablaron con trabajadores de la construcción pero no pudieron entrar al no tener autorización previa, y se les facilitó el contacto del equipo jurídico del banco central.
El abogado externo de la Reserva Federal, Robert Hur, protestó formalmente por esa visita en una carta dirigida a la fiscalía, en la que recordó que un juez federal anuló el mes pasado dos citaciones emitidas contra el banco central al considerar que la investigación parecía orientada a presionar a Powell para que rebajara los tipos o dimitiera. Hur pidió además que cualquier comunicación con la Fed se produzca siempre en presencia de sus abogados.
Un bloqueo político en el Senado
Varios senadores han vinculado directamente el proceso de confirmación de Warsh con el destino de la investigación contra Powell. Thom Tillis, republicano con peso en el Comité Bancario del Senado, ha advertido que bloqueará la nominación mientras esa investigación siga abierta. El presidente del comité, Tim Scott, anunció este martes que la vista de confirmación de Warsh se celebrará el 21 de abril y aseguró esperar que la investigación concluya "en cuestión de semanas", aunque admitió no tener pruebas que respaldaran ese plazo.
La situación tiene otra capa de complejidad: aunque el mandato de Powell como presidente de la Fed termina en mayo, su cargo como miembro del consejo del banco central se extiende hasta 2028. Powell ha dejado claro que continuará en su puesto hasta que su sucesor sea confirmado, tal y como exige la ley. "Si mi sucesor no es confirmado al final de mi mandato como presidente, serviré como presidente pro tempore hasta que sea confirmado", explicó en la última reunión del consejo.
Presión con el efecto contrario
La campaña de Trump contra Powell, que incluye insultos públicos, amenazas de despido y el respaldo explícito a una investigación penal que muchos consideran políticamente motivada, ha generado una respuesta de apoyo hacia el presidente de la Fed que el mandatario no esperaba. Expresidentes de la Reserva Federal, economistas de ambos partidos y varios senadores republicanos han salido en defensa de Powell y de la independencia de la institución.
El propio Powell publicó un vídeo inusual tras recibir la primera citación judicial en enero, en el que vinculó explícitamente las acusaciones con su negativa a seguir los deseos de Trump en materia de tipos de interés. Según la Reserva Federal, la política monetaria se fija en función del mandato institucional del banco central, no de las preferencias del ejecutivo.
En el fondo de todo este conflicto está el calendario electoral: a Trump le quedan menos de siete meses para las elecciones de medio mandato, en las que se juega parte de su mayoría legislativa. Una rebaja de tipos aceleraría el crecimiento a corto plazo, pero Powell y la mayoría del consejo de la Fed han resistido esa presión argumentando que los datos no justifican aún un cambio de rumbo en la política monetaria.