Movistar, MasOrange y Vodafone cerraron 2025 con caídas en su facturación minorista, según los datos provisionales publicados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). En el extremo contrario, Digi disparó sus ingresos un 24%, consolidándose como el cuarto operador del mercado nacional. El año termina con un sector partida en dos: los grandes acumulan pérdidas de cuota mientras los operadores más pequeños siguen creciendo.
Movistar se mantiene como líder indiscutible con el 38% del mercado minorista, pero facturó 8.764 millones de euros, un 1,7% menos que en 2024. MasOrange, segundo del ranking, ingresó 6.492 millones con una caída del 1,9%, mientras que Vodafone registró el mayor retroceso: un 8,6% menos hasta los 3.087 millones. Digi, por su parte, alcanzó los 866 millones de euros y una cuota del 3,7%, consolidando su modelo de precios agresivos como palanca de crecimiento.
Las cifras del regulador, sin embargo, difieren notablemente de las que las propias compañías presentaron en sus balances anuales. Telefónica España reportó un crecimiento orgánico de ventas del 1,5%; MasOrange declaró ingresos récord de 7.601 millones (+2,9%); y Vodafone España, bajo la gestión de Zegona, sumó una facturación anual de 3.629 millones. La brecha se explica porque los informes corporativos incluyen venta de terminales, servicios mayoristas y otros negocios que la CNMC excluye de su cálculo estrictamente minorista. A eso se suma que la estadística del regulador incorpora también a grupos audiovisuales como Mediaset, Atresmedia o RTVE, lo que mezcla ingresos de contenidos con los de conectividad y distorsiona la foto del sector.
Con toda la metodología aplicada, el mercado cerró el año con una facturación minorista agregada de 22.974,6 millones de euros, un crecimiento del 1,56% interanual impulsado principalmente por los operadores más pequeños.
Infraestructura y concentración
Más allá de los ingresos, la concentración en infraestructuras es aún mayor. Movistar, MasOrange y Vodafone controlan el 80,6% de las líneas de banda ancha fija. Si se suma a Digi, los cuatro grandes acaparan el 93,7% de las conexiones fijas y el 96,3% de las líneas móviles activas en España. El margen para el resto de competidores es prácticamente testimonial.
La red de fibra óptica hasta el hogar (FTTH) alcanzó los 79,4 millones de accesos instalados, frente a los 78,7 millones de 2024. El 91,1% de los 19,6 millones de abonados de banda ancha fija ya opera con fibra, y 8 millones de líneas superan ya el gigabyte por segundo de velocidad contratada, un segmento que no para de crecer gracias a las promociones de los operadores y la mayor demanda de servicios en la nube y vídeo en alta definición.
El 5G tira del consumo móvil
En telefonía móvil, el mercado cerró con 63,9 millones de líneas activas. El tráfico de datos creció un 18,2% respecto a 2024, hasta los 2,7 millones de terabytes, y el 5G fue el principal protagonista: su volumen de datos se disparó un 71,9% y ya representa el 22,1% de todo el consumo móvil en España.
El mercado de televisión de pago también tuvo un buen año. Los abonados llegaron a 12,2 millones, un 10,1% más, impulsados por los paquetes convergentes que combinan fijo, móvil y contenidos. Los paquetes cuádruples y quíntuples sumaron 12,4 millones de contratos, con 210.000 nuevas altas frente a diciembre de 2024. Aun así, el sector afronta un reto estructural claro: los márgenes siguen ajustados, la inflación acumulada no se traslada a los precios y las inversiones en 5G y fibra no se detienen.