El mercado 'kidult', que agrupa juguetes, coleccionables, videojuegos y moda para adultos, mueve actualmente 1.200 millones de euros al año en España. Este sector, lejos de limitarse a la infancia, gana terreno entre adultos que mantienen activos sus hábitos de ocio y coleccionismo.
Según Borja López-Niclós, fundador de la agencia We Are Family Iberia, se espera que esta industria crezca entre un 4% y un 6% anual hasta 2030, año en el que podría alcanzar cerca de 1.500 millones de euros en el país. Solo en España, los ingresos se dividen en 550 millones por juguetes y coleccionables, 300 millones por videojuegos, 175 millones por cómics y anime, 100 millones en moda relacionada y 75 millones en eventos.
A nivel global, el sector 'kidult' mueve aproximadamente 79.000 millones de euros anuales y podría superar los 96.000 millones en 2030, destacando su sólido crecimiento internacional. La influencia de la cultura fan es clave, explicando entre el 40% y el 50% de las ventas. La adhesión a personajes, historias y comunidades impulsa gran parte de la demanda, con picos de hasta un 50% de incremento en ventas tras estrenos importantes, según el análisis de We Are Family Iberia a través de su método KidultOS.
En el plano de los consumidores, Patricia Novillo, directora de marketing de Miniso España, subraya que la compra no se limita a fechas específicas y que los lanzamientos periódicos mantienen el interés constante. La Generación Z suele descubrir tendencias mediante TikTok e Instagram, con vídeos como los de 'unboxing' que incitan a la compra rápida. Por su parte, los millennials valoran la conexión emocional con los productos.
Este componente impulsivo se refleja en los datos: un 38% de compradores reconoce adquirir por gratificación inmediata y un 58% colecciona habitualmente. En cuanto a las licencias más populares, el estudio de Miniso revela que la fantasía encabeza las preferencias con un 49%, seguida de cerca por superhéroes (48%), Disney y Pixar (44%), ciencia ficción (43%), videojuegos (35%) y anime o manga (22%).
La baja natalidad y el menor uso de juguetes por parte de niños en España han llevado a las empresas a diversificar hacia el mercado adulto. Maite Francés, de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes, destaca que los perfiles comprados incluyen desde ejecutivos que usan juguetes para aliviar el estrés, hasta fanáticos y coleccionistas apasionados. Esta tendencia ha llevado a ampliar espacios específicos para adultos en jugueterías y grandes almacenes, con un ticket medio superior al de los niños.
Respecto al gasto, Miniso reporta que el 45% de adultos destina entre 20 y 50 euros mensuales a estos productos, mientras que We Are Family estima que un consumidor activo invierte entre 250 y 400 euros anuales, cantidad que los llamados "superfans" superan ampliamente para completar colecciones.
El sector 'kidult' representa así una oportunidad de crecimiento y diversificación para la industria del ocio y el entretenimiento en España, combinando nostalgia, cultura pop y nuevas formas de consumo en la era digital. Su expansión sostenida hasta al menos 2030 confirma su relevancia para marcas y empresas que apuestan por este mercado en evolución.
Para más detalles, puedes consultar el informe de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes o el estudio de We Are Family Iberia.