Las autoridades de protección al consumidor en varias comunidades autónomas españolas han ordenado la retirada inmediata de seis modelos de gafas diseñadas para la observación del eclipse solar debido a defectos en sus filtros que pueden ocasionar graves daños oculares.
Los productos afectados corresponden a seis marcas: Lionstar, ECP Eye Care Proffesional, Pelispan, Homanaje, Orro y Opticalia. Las denuncias y órdenes de retirada se han coordinado a través de las administraciones de consumo de la Comunidad de Madrid, Castilla y León, Galicia, La Rioja y Aragón. Según ha informado FACUA y recoge Europa Press, estos productos presentan irregularidades en los filtros solares que incumplen las normas de seguridad mínimas establecidas para este tipo de gafas.
El riesgo principal detectado consiste en que los filtros poseen una transmitancia por debajo del nivel mínimo exigido, es decir, son excesivamente oscuros, lo que provoca que el usuario no pueda localizar el disco solar mientras lleva puestas las gafas. Ante esta falta de visibilidad, la reacción común es deslizar las gafas hacia la frente o retirarlas brevemente para ajustar su posición y tratar de ver el sol, quedando los ojos expuestos directamente a la radiación solar intensa y peligrosa.
Esta exposición sin protección prolongada, aunque sea por cortos períodos, puede producir lesiones químicas o térmicas en las células sensibles de la retina, en concreto en la fóvea, la zona responsable de la visión central detallada. Estas lesiones podrían ocasionar daños oculares irreversibles, como quemaduras retinianas o pérdida parcial de la visión.
El modelo Lionstar LSP1 fue incluido en la red de alerta para productos no alimentarios peligrosos el 5 de agosto por la Dirección General de Comercio, Consumo y Servicios de la Comunidad de Madrid, con inmovilización y prohibición de comercialización. De forma similar, el modelo ECP Eye Care Professional fue retirado el 3 de agosto en Castilla y León, también por la falta de garantías en la protección solar.
En Galicia, la Xunta ha notificado la retirada de las gafas Pelispan y Homanaje QW-50Z1, ambas incluidas en la red de alertas a finales de julio. Por su parte, el Gobierno de La Rioja ha ordenado la retirada del modelo Orro O37-R, fabricado en marzo de 2026, y desde Aragón las autoridades han inmovilizado las gafas Opticalia desde el 31 de julio.
Este caso pone sobre la mesa la importancia de contar con controles rigurosos en la venta de productos diseñados para la observación solar, especialmente durante eventos astronómicos como eclipses, que atraen a un gran público y pueden incentivar la compra o recepción de gafas con certificaciones dudosas o inexistentes.
Se recomienda siempre adquirir gafas para eclipses solares certificadas de acuerdo con la norma ISO 12312-2, que establece los requisitos mínimos para filtros de luz y protección ocular en este tipo de productos. Solo estas gafas garantizan que la radiación solar se atenúa a niveles seguros, evitando daños oculares. Es fundamental que los consumidores confíen en proveedores oficiales y eviten gafas comerciales sin homologación.
El riesgo de lesiones oculares por observar eclipses sin la protección adecuada ha sido documentado en múltiples ocasiones. Estudios médicos señalan que la exposición directa a radiación solar intensa sin protección puede causar fotoconjuntivitis, quemaduras de la retina y deterioro progresivo de la visión central. Las autoridades sanitarias alertan que estos daños pueden ser permanentes y no siempre detectables de inmediato.
Por ello, desde organizaciones como FACUA se alerta de que estas irregularidades detectadas en los productos retirados podrían repetirse en otras gafas vendidas o distribuidas recientemente, por lo que se recomienda a los consumidores extremar la precaución y verificar la procedencia y certificación de las gafas.
Las administraciones autonómicas responsables están reforzando los controles para evitar la comercialización de productos inseguros en el mercado español, y se ha recordado la importancia de comunicar cualquier incidencia a los organismos de consumo.
Este incidente también pone de relieve la necesidad de campañas informativas para el público sobre los riesgos de mirar un eclipse sin protección ocular certificada, así como el impulso de la regulación y vigilancia para evitar la comercialización de productos que pongan en peligro la salud visual de la población.
Más información sobre requisitos y recomendaciones para la observación de eclipses puede consultarse en los portales oficiales de las autoridades de consumo y salud, así como en organismos internacionales que regulan la seguridad en productos ópticos.
Esta coordinación entre comunidades y el Ministerio de Consumo representa un esfuerzo para garantizar que la próxima cita con fenómenos astronómicos se disfrute sin riesgos para los ojos de los espectadores.