El expresidente de Estados Unidos, Joe Biden, padece un cáncer de próstata que ha avanzado hasta presentar metástasis ósea, según confirmó su hijo Hunter Biden en una entrevista reciente con la cadena británica BBC. Hunter describió el padecimiento de su padre como "muy doloroso" y "muy debilitante", subrayando el impacto que la enfermedad tiene en su vida cotidiana.
Joe Biden, de 83 años, anunció el diagnóstico el año pasado tras dejar la Casa Blanca. En ese momento, especificó que se trataba de un cáncer agresivo con metástasis, lo que implica que el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, en este caso a los huesos. A pesar del tratamiento médico y las dificultades asociadas, Biden ha seguido participando en algunos actos públicos, como la inauguración del Centro Presidencial Obama en Chicago en junio de 2026.
Hunter Biden, visiblemente emocionado durante la entrevista, destacó que su padre continúa siendo el centro de su familia y lamentó que no se queje más del sufrimiento que experimenta debido a la enfermedad. "Lo único que digo sobre mi padre, sobre su salud en este momento, es que me gustaría que se quejara más", afirmó. Aun con las limitaciones, Hunter resaltó el empeño de Joe Biden por mantener una cierta normalidad en su vida.
El cáncer de próstata es uno de los tumores más comunes en hombres mayores de 65 años. Cuando se detecta a tiempo, suele ser tratado con éxito, pero su agresividad y difusión a otras zonas como los huesos hacen que el pronóstico sea más complicado y requiera tratamientos más intensivos y prolongados. La metástasis ósea, que afecta la capacidad motora y provoca dolor crónico, convierte el cáncer en una enfermedad muy debilitante, como ocurre en el caso de Biden.
Durante su mandato como presidente, que se extendió desde enero de 2021 hasta enero de 2025, Joe Biden fue objeto de numerosas críticas por su edad avanzada y cuestionamientos sobre su capacidad para ejercer el cargo. Estas preocupaciones se intensificaron conforme avanzaba su mandato y tras episodios públicos que generaron dudas en algunos sectores. Finalmente, decidió no presentarse a la reelección, dejando el testigo a su entonces vicepresidenta, Kamala Harris.
Otro aspecto polémico del final de su mandato fue el indulto concedido a su hijo Hunter Biden, quien había sido declarado culpable de posesión ilegal de armas y estaba procesado por delitos fiscales. Este acto generó debate político y mediático, ya que Joe Biden había prometido respetar la ley y no otorgar indultos a familiares. Hunter se mostró "agradecido" por el indulto, aunque admitió que no fue "bueno para el legado de su padre", reconociendo la controversia que supuso este hecho.
La familia Biden ha mantenido poca información pública sobre la evolución de la salud del expresidente desde el anuncio inicial, priorizando la privacidad. Sin embargo, esta reciente entrevista de Hunter aporta una visión más cercana y humana sobre el impacto de la enfermedad tanto en Joe Biden como en su entorno familiar.
Este caso también pone de relieve los retos que enfrentan muchos políticos y figuras públicas al afrontar enfermedades graves mientras continúan bajo el escrutinio público. La combinación de su avanzada edad y la dificultad para tratar un cáncer metastásico subraya la complejidad de la situación de Joe Biden.
En el contexto internacional, la salud de líderes suele influir en la política y la percepción pública, especialmente en Estados Unidos, donde la figura presidencial tiene gran peso en la estabilidad política y social. Aunque Joe Biden ya no ocupa el cargo, su estado de salud sigue siendo seguido con atención tanto por la prensa como por sus simpatizantes y detractores.
Para más información sobre el cáncer de próstata y su tratamiento, se pueden consultar recursos como la Sociedad Americana del Cáncer o la Asociación Española Contra el Cáncer, que ofrecen información científica y actualizada sobre esta enfermedad común en hombres mayores.
Así, la situación del expresidente Biden refleja la realidad de muchos pacientes afectados por cáncer con metástasis y destaca la importancia de la investigación médica y el apoyo familiar en el proceso de lucha contra esta enfermedad.