La Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido (FCA) está preparando un marco regulatorio para el oro tokenizado con el objetivo de digitalizar y modernizar los mercados financieros mayoristas. Esta iniciativa busca fortalecer la posición de Londres como epicentro global en el comercio de metales preciosos, frente al creciente empuje de China.
El oro tokenizado consiste en la emisión de tokens digitales respaldados por oro físico custodiado, lo que facilita la propiedad fraccionada y la negociación rápida mediante tecnología blockchain. Según fuentes vinculadas a la FCA, ya se han iniciado consultas con bancos y actores relevantes para analizar cómo integrar este activo digital dentro de la regulación vigente, buscando así impulsar el crecimiento de este producto.
El dominio de Londres en el comercio de oro es significativo, concentrando cerca del 70% del volumen mundial, según el Consejo Mundial del Oro. Sin embargo, China ha intensificado sus esfuerzos para posicionar a ciudades como Shanghái y Hong Kong como centros de referencia en la industria del oro físico, acción que representa una amenaza para el liderazgo británico.
Expertos y responsables regulatorios advierten que, sin reformas que incorporen tecnologías emergentes como la tokenización, el mercado londinense podría perder terreno frente a las plazas asiáticas. La FCA, aunque no supervisa directamente la venta de oro físico, ya regula derivados y ETF relacionados, y ahora estudia ampliar su alcance para la nueva forma digital del metal.
En línea con esta estrategia, a comienzos de 2024 la FCA y la Autoridad de Regulación Prudencial del Banco de Inglaterra anunciaron la intención de diseñar políticas para incorporar garantías tokenizadas dentro del marco regulatorio existente. Se espera que los primeros estándares se hagan públicos en los próximos meses.
La digitalización propuesta permitirá optimizar procesos clave en los mercados financieros, como la negociación, liquidación y custodia de activos, incrementando velocidad, seguridad y eficiencia. Chris Woolard, responsable de mercados digitales mayoristas del Tesoro británico, señaló que avanzar en esta transformación podría aportar hasta 33.000 millones de libras al PIB nacional.
La experiencia práctica ya apunta a un interés creciente. HSBC lanzó un producto de oro tokenizado dirigido a clientes minoristas en Hong Kong hace algo más de dos años, con un volumen negociado superior a 2.200 millones de dólares y más de 276.000 transacciones. Este caso demuestra la viabilidad comercial y el potencial para expandir el mercado.
Según el Consejo Mundial del Oro, la digitalización del metal precioso elimina limitaciones tradicionales como el tamaño de los lingotes o la fragmentación de los mecanismos de liquidación, impulsando un acceso más flexible y eficiente.
El precio del oro vivió un pico histórico en enero 2024, alcanzando casi 5.595 dólares por onza troy, aunque desde entonces ha retrocedido a alrededor de 4.300 dólares. Esta volatilidad no ha frenado el interés de los reguladores en adaptarse a las nuevas formas de comercio que incorpora la tecnología blockchain.
La intención de la FCA de regular el oro tokenizado evidencia la apuesta por mantener la relevancia de Londres en los mercados internacionales y proteger un sector estratégico. La moneda digital vinculada a metales preciosos podría redefinir la propiedad y comercio tradicional, anticipando un cambio profundo en la industria financiera global.