Santander USA ha culminado la configuración de su nueva estructura organizativa, un paso esencial en el proceso de integración con Webster Bank. La entidad ha anunciado los nombramientos clave para las funciones corporativas, complementando las designaciones previas para las áreas de negocio. Esta reorganización, que sienta las bases para la operación de la entidad fusionada, se produce en vísperas del cierre de la adquisición, previsto para la segunda mitad de 2024, según comunicaron ambas entidades a la Comisión de Valores y Bolsa de EE. UU. (SEC).
El equipo directivo consolidado estará bajo el liderazgo de Christiana Riley, presidenta y CEO de Santander USA, la matriz del grupo en el país, y John Ciulla, actual director ejecutivo de Webster, quien asumirá como CEO de Santander Bank. Este último agrupará los activos de ambos bancos. La estrategia de incorporar talento de ambas partes es fundamental para asegurar una transición fluida y capitalizar las sinergias tras la fusión, una práctica habitual en procesos de este calibre en el sector financiero.
Los responsables de las áreas de soporte y funciones corporativas reportarán directamente a Riley, y de forma conjunta con Ciulla en aquellas responsabilidades que sean compartidas entre Santander USA y Santander Bank. Aunque la mayoría de los puestos corporativos seguirán ocupados por directivos actuales de Santander, se han integrado perfiles de Webster Bank en divisiones estratégicas como Tecnología, Estrategia y Legal, lo que subraya la búsqueda de la mejor experiencia y conocimiento disponible para la nueva entidad.
Reforzando el Cumplimiento y la Estrategia
Uno de los nombramientos más destacados es el de Luis Massiani, cuya incorporación a Santander ya se anticipó en febrero. Massiani liderará la integración y asumirá el rol de jefe de Operaciones (COO), reportando tanto a Riley como a Ciulla, y también a Juan Olaizola, responsable global de Tecnología y Operaciones de Banco Santander. Entre sus responsabilidades en la filial, Massiani dirigirá las áreas de Tecnología y Operaciones, sucediendo a Patryk Nowakowski, quien dejará la entidad a finales de año tras asumir esta función a principios de 2025. Este cambio es crítico para la modernización y eficiencia operativa del banco fusionado.
Peter Kapp, quien fuera director de Estrategia de Webster, ha sido designado responsable de Ejecución Estratégica. Una de sus tareas fundamentales será supervisar el programa de cumplimiento de los nuevos requisitos regulatorios. Este aspecto es de vital importancia, ya que tras la adquisición, el balance de Santander USA superará los 250.000 millones de dólares, lo que lo clasificará como una entidad de Categoría III. Históricamente, Santander USA ha enfrentado desafíos en este ámbito, llegando a suspender los test de estrés de la Reserva Federal (Fed) en varias ocasiones debido a debilidades organizativas, y fue objeto de restricciones hasta que logró alinearse con los estándares estadounidenses. La dirección del banco parece decidida a evitar repeticiones de estas situaciones pasadas.
Además, Kristy Berner, secretaria general de Webster, se incorporará a Santander para liderar el área Legal, reemplazando a Brian Yoshida. Estos cambios en funciones clave reflejan la importancia que la nueva dirección otorga a la robustez en áreas críticas como el cumplimiento normativo y la gestión legal, pilares fundamentales para la estabilidad y reputación de cualquier institución financiera de gran envergadura.
Claves para una Integración Exitosa
Dentro del equipo directivo de Santander que consolida sus funciones, destaca Juan Carlos Álvarez, director financiero de la filial desde 2019. Pablo del Campo, previamente en la división financiera de Santander España, mantendrá su posición como responsable de Estrategia y Desarrollo Corporativo. Asimismo, R.L. Prasad continuará al frente del área de Riesgos, a la que se sumará Jason Soto, procedente de Webster, como jefe de Riesgo de Crédito para la banca comercial. Oriol Foz, incorporado a Santander USA en 2022 desde BBVA, seguirá siendo el responsable de Personas y Cultura. Antes de cualquier ajuste, la entidad combinada contará con aproximadamente 14.900 empleados, lo que subraya la magnitud de la integración.
Anticipándose al cierre formal de la compra, Santander ha establecido un Comité Conjunto de Integración. Este comité, copresidido por Riley y Ciulla, tiene como misión principal supervisar la planificación detallada para asegurar una coordinación sólida y una ejecución eficaz desde el “Día 1” tras la fusión legal. El comité cuenta con el respaldo de una Oficina de Gestión de la Integración, codirigida por Del Campo y Kapp, garantizando que el trabajo preparatorio se realice con la máxima diligencia. Desde la dirección de Santander USA se ha comunicado a la plantilla la intensa labor de base que se está llevando a cabo para estar listos una vez se complete la operación. Mientras tanto, tanto Santander como Webster Bank continuarán operando de forma independiente hasta que se obtengan todas las aprobaciones regulatorias y se formalice el cierre de la transacción, marcando una etapa de planificación meticulosa para un futuro operativo unificado en el competitivo mercado bancario estadounidense.