Santander UK anunció que a partir del 1 de abril de 2027 la plantilla de TSB deberá acudir a la oficina un mínimo de 12 días al mes, es decir, entre dos y tres días por semana. Esta medida, que se comunicó internamente, forma parte de una estrategia para alinear las condiciones laborales de TSB con las del banco español tras la compra de la filial británica por 3.300 millones de euros en mayo de este año.
El banco ha decidido otorgar a sus empleados casi un año de margen para adaptarse a este cambio, argumentando la importancia de planificar con tiempo las modificaciones que afectan a la plantilla. La presencialidad será monitorizada trimestralmente para garantizar flexibilidad, pero el objetivo es reforzar el valor del trabajo conjunto en las oficinas.
Desde la adquisición, Santander UK ha renovado la dirección de TSB y ya ha cambiado el consejo de administración. Aunque aún no se han hecho públicos los posibles recortes de plantilla o cierres de sucursales, la unificación de las políticas laborales ha sido uno de los primeros pasos evidentes tras la compra. La nueva norma rompe con una política anterior de TSB en la que no se establecía un mínimo de días en oficina tras la pandemia.
En Londres, las empresas del sector financiero y legal aplican distintas políticas sobre la vuelta al trabajo presencial, con el viernes habitualmente como el día con menor asistencia. Sin embargo, Santander UK apuesta por una presencialidad más estructurada, vista como clave para la colaboración y la productividad.
TSB cuenta con alrededor de 4.700 empleados, aunque este número ha ido disminuyendo en los últimos años a raíz del cierre de sucursales y el avance en la digitalización bancaria. La posibilidad de trabajar desde casa se había considerado una de las ventajas para la plantilla de esta entidad, que ahora ve cómo esta flexibilidad será moderada por las exigencias del nuevo propietario.
La noticia ha generado rechazo parcial entre los trabajadores, que critican la falta de consulta previa y temen que el cambio pueda afectar negativamente a la conciliación laboral y personal, además de saltarse acuerdos anteriores sobre flexibilidad. La medida se enmarca en un contexto donde el sector financiero en Reino Unido está reevaluando sus estrategias de presencialidad tras la COVID-19.
Con esta decisión, Santander UK busca homogeneizar su gestión y cultura corporativa en Reino Unido y reforzar la cohesión interna en TSB, aunque aún resta por ver cómo repercutirá en la plantilla y la operativa de la filial en los próximos meses.
Para detalles adicionales sobre las políticas de trabajo en la banca británica, se puede consultar el informe del sector disponible en la web del Banco de Inglaterra.
Asimismo, la memoria anual 2025 de TSB ofrece información sobre la evolución de su plantilla y estrategia, disponible en la página oficial de TSB Bank.
Finalmente, expertos del sector financiero destacan que la tendencia hacia una presencialidad híbrida con días mínimos obligatorios está ganando terreno en la banca europea, con Santander como un actor clave impulsando este modelo.