Aena anunciará limitaciones en el crecimiento de los dos aeropuertos más grandes de España, Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat, a partir del verano de 2027. Esta medida busca evitar la saturación que ambos recintos ya experimentan, mientras se llevan a cabo las ampliaciones previstas para la próxima década.
Actualmente, Barcelona superó su techo teórico de 55 millones de pasajeros y Madrid se acerca a los 70 millones, su capacidad óptima. Por ello, Aena planteará un control estricto del crecimiento en franjas horarias y segmentos con menor demanda para impulsar un desarrollo más ordenado y evitar concentraciones excesivas en horas punta.
Hasta ahora, la capacidad asignada consideraba el aeropuerto en su conjunto sin diferenciar por terminales, pero a partir de la próxima temporada estival se establecerán límites por terminal y tipo de tráfico, siguiendo modelos internacionales. Esto permitirá una "desestacionalización" del tráfico aéreo, favoreciendo que los nuevos vuelos se distribuyan en horas valle y días con más espacio operable. Las aerolíneas que mantengan slots ya asignados podrán operar con normalidad.
Esta propuesta está en proceso de revisión por la Dirección General de Aviación Civil (DGAC), dependiente del Ministerio de Transportes, y se ha comunicado previamente a las compañías aéreas, que muestran preocupaciones sobre la eficacia y el coste de las inversiones previstas. Aena estima que estas limitaciones se eliminarán paulatinamente a medida que se completen las infraestructuras en el marco del plan inversor denominado Dora III, que contempla una inversión regulada cercana a 10.000 millones de euros entre 2027 y 2031.
En ese periodo, Aena espera un crecimiento anual del tráfico del 1,3%, aunque actualmente la demanda está avanzando a un ritmo superior, con un 3,7% en los primeros meses de 2026. Este desacople ha generado un debate intenso sobre si es prioritario optimizar la capacidad actual o acelerar las inversiones en ampliación. Organismos reguladores como la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) proponen incluso una reducción en las tarifas aeroportuarias para incentivar la eficiencia.
Barcelona-El Prat ha alcanzado límites desde 2024 y, pese a ello, sigue incrementando pasajeros, con más de 57 millones en 2025 y un crecimiento del 4,7% en lo que va de año. La ampliación de este aeropuerto está presupuestada en 3.200 millones y se espera finalice a mediados de la década. Por otro lado, Madrid-Barajas superó los 68 millones de usuarios en 2025 y podría rondar los 71 millones en 2026, con una inversión planificada de 4.000 millones para su ampliación.
El presidente de Aena, Maurici Lucena, ha insistido en la dificultad para ampliar actividad sin nuevas infraestructuras y en la necesidad de trasladar incrementos a horas y días de menor congestión aérea. Sin embargo, las aerolíneas siguen reclamando que se aproveche al máximo la capacidad existente antes de invertir en nuevas terminales y pistas. Willie Walsh, director general de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), planteó recientemente en una entrevista la importancia de la eficiencia antes de embarcarse en grandes ampliaciones.
Este contexto sitúa a Aena en un momento crítico para equilibrar la demanda aérea y las capacidades infraestructurales, en un escenario donde el tráfico aéreo tiende al alza a pesar de las incertidumbres económicas globales y los precios crecientes del combustible. La decisión final sobre tarifas, inversiones y limitaciones será aprobada en el próximo Consejo de Ministros, con la DGAC y las compañías aéreas como actores clave en la negociación.
Las nuevas medidas para controlar la capacidad buscan garantizar la calidad del servicio y evitar contratiempos por saturación, asegurando que el crecimiento del tráfico aéreo sea sostenible hasta que las ampliaciones previstas estén operativas.
Más información sobre el plan Dora III y las inversiones previstas puede consultarse en los informes oficiales de Aena y la DGAC, mientras que el análisis del impacto en tarifas está disponible en los documentos de la CNMC.