La Bolsa española cerró este viernes superando los 19.700 puntos, manteniendo la tendencia alcista de jornadas previas pese a la ausencia de Wall Street, que estuvo cerrado por la festividad del Día de la Independencia en Estados Unidos.
Los inversores europeos continúan descontando una menor probabilidad de subidas próximas en los tipos de interés de la Reserva Federal, después del informe de empleo estadounidense conocido el jueves, que reveló una creación de 57.000 puestos de trabajo en junio, cifra muy por debajo de los 110.000 previstos. Este dato ha evidenciado una debilidad en el mercado laboral de Estados Unidos que frena las expectativas de un endurecimiento monetario más agresivo.
En Europa, este viernes se publicaron las lecturas finales de los índices PMI de servicios correspondientes a junio para la eurozona, sus principales economías y el Reino Unido. Los analistas anticipan que la contracción mensual en la actividad privada persiste, lo que modera el alcance de las ganancias bursátiles aunque no las impide.
Asimismo, el precio del crudo Brent subió cerca de un 1%, llegando a 72 dólares por barril, impulsado por la falta de avances en las negociaciones de paz en Oriente Medio, que mantienen la incertidumbre sobre el suministro energético.
Entre las acciones del Ibex, las acereras ArcelorMittal y Acerinox destacaron como las que más avanzaron, encontrando respaldo en la sólida demanda global. Por su parte, Acciona e Iberdrola también registraron subidas, en parte motivadas porque era la última sesión en la que sus títulos cotizaban con derecho a recibir su próximo dividendo; a partir del lunes, el precio de las acciones descontará ese reparto. Por otro lado, las caídas más notables se registraron en Amadeus, Repsol e Inditex, aunque sin retrocesos significativos.
El mercado de deuda mostró un ligero aumento en las rentabilidades, con el rendimiento del bono alemán a diez años superando el 2,90 % y el español aproximándose al 3,35 %. Este movimiento refleja cierta cautela ante la posible evolución de la política monetaria y los riesgos económicos.
En el mercado de divisas, el dólar estadounidense continuó perdiendo terreno frente a monedas clave como el euro, que se fortaleció superando los 1,14 dólares, y la libra esterlina, que se acercó a los 1,34 dólares. Esta debilidad del billete verde favoreció la subida del oro, que se aproximó a los 4.200 dólares por onza, mientras que el bitcoin mantuvo el nivel de 61.000 dólares alcanzado la jornada anterior, alejándose de sus mínimos anuales.
Este escenario refleja un contexto global marcado por la calma relativa en los mercados ante la falta de referencias de Wall Street, la cautela con la política monetaria de la Reserva Federal y una situación geopolítica que sigue impactando los precios de las materias primas. Los inversores ponen especial atención a los próximos indicadores económicos y a la evolución de las tensiones internacionales para calibrar el rumbo de las bolsas en las próximas semanas.
Puedes seguir la evolución en tiempo real a través de páginas oficiales como Bolsa de Madrid o consultar informes técnicos actualizados de Bloomberg.