La salida de Banco Sabadell del mercado británico tras vender su filial TSB al Santander ya es un hecho cerrado desde el 1 de mayo. La transacción se cerró por 3.300 millones de euros, generando una plusvalía de más de 300 millones que impulsará los resultados del segundo trimestre y mejorará las cuentas anuales de Sabadell.
Sin embargo, la ganancia no termina con la operación. La normativa financiera establece que parte de los beneficios derivados de esta venta deben irse reconociendo de forma gradual en el balance del banco. Por eso, Sabadell seguirá sumando capital regulatorio vinculado a esta operación hasta 2028.
A nivel técnico, la venta de TSB genera un aumento total de 405 puntos básicos en el capital de máxima calidad (CET1) del banco, aunque solo 351 puntos básicos se contabilizan inicialmente con el cierre de la operación. Los 54 puntos básicos restantes se irán incorporando progresivamente en los últimos años, entre diciembre de 2026 y el mismo mes de 2028.
Esto se debe a la regulación sobre riesgo operacional, que es el riesgo ligado a la gestión y operaciones del banco. TSB aportaba ese riesgo cubierto en capital. Al vender la filial, el riesgo desaparece junto con la necesidad de mantener ese capital asociado. No obstante, la normativa obliga a repartir esta mejora de solvencia en función de una media de ingresos brutos de los tres últimos años, por lo que la retirada del capital se realiza a razón de un tercio por ejercicio, y se hace efectiva en diciembre de cada año.
Este mecanismo protege a los bancos de fluctuaciones temporales en sus ingresos, pero en este caso Sabadell ha cerrado una venta definitiva, por lo que seguirá beneficiándose de estas aportaciones a capital durante meses, aún cuando TSB ya no forme parte del grupo.
La primera incorporación de capital diferencial tendrá lugar en diciembre de este año, con 18 puntos básicos de capital liberado. En diciembre de 2027 y diciembre de 2028 se sumarán otros 18 puntos básicos en cada ejercicio. Estos incrementos están vinculados a la reducción del riesgo operacional que suponía TSB y que ahora cesa.
Paralelamente, Sabadell anticipó parte de los beneficios derivados de la venta a sus accionistas con un dividendo extraordinario pagado el 29 de mayo, que supuso 50 céntimos por acción y un desembolso de 2.460 millones. Esta distribución equivale a una reducción de 378 puntos básicos en capital CET1, un volumen superior a la mejora inmediata de solvencia contabilizada tras la operación.
Por eso, actualmente el banco muestra un balance de capital inferior al total teórico que podría tener según la venta de TSB, incluso tras sumar las mejoras diferidas. Ni siquiera en diciembre los incremental capital liberados compensarán íntegramente el dividendo que se pagó anticipadamente.
No obstante, Sabadell ha realizado sus cálculos integrales de capital considerando todos los impactos, positivos y negativos, de la operación. Con todo contabilizado, su ratio CET1 se elevaría hasta el 13,45% al cierre del segundo trimestre, frente al 13,18% registrado a cierre del primer trimestre de 2024.
Este nivel supone 45 puntos básicos por encima del umbral del 13%, que el banco ha indicado como el nivel a partir del cual devolverá el exceso de capital a los accionistas. Por tanto, Sabadell anticipa que tras esta operación y la gestión de su capital podrá realizar más dividendos extraordinarios o recompras de acciones, siempre que el negocio operativo mantenga un rendimiento estable que no suponga riesgos adicionales.
La venta de TSB concluye así una etapa para Sabadell fuera de España y mejora sustancialmente su perfil de solvencia y capitalización, aunque bajo reglas regulatorias que extienden los beneficios de forma diferida. Este movimiento se suma a la estrategia del banco de centrarse en su mercado doméstico y optimizar su balance para satisfacer exigencias regulatorias y generar valor a largo plazo para sus accionistas.
Para más detalles sobre la evolución regulatoria del capital bancario y la gestión del riesgo operacional, se puede consultar la información del Banco Central Europeo y la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Asimismo, el análisis de la operación TSB-Santander está disponible en reportes especializados del sector financiero como Expansión.