Santander ha registrado un nivel de capital CET1 del 14,37% en el primer trimestre de 2024, situándose a la cabeza entre los cinco principales bancos españoles, en un máximo histórico comparable solo al logrado por BBVA en 2021, cuando su CET1 fue del 14,48% tras vender su negocio minorista en Estados Unidos.
Este nivel de solvencia marca un salto significativo para la entidad, que hace tres años se encontraba en la última posición en términos de capitalización dentro del grupo de grandes bancos españoles. Por el contrario, en este arranque de 2024, Santander supera a otros pesos pesados como CaixaBank, que alcanzó un máximo del 13,6% tras absorber Bankia, o Sabadell y Bankinter, que no han llegado al 14%.
Parte del aumento en capital ha venido impulsado por la venta del mayor porcentaje de su filial en Polonia, operación que ha aportado 39 puntos básicos netos de capital tras descontar la recompra de acciones con los ingresos obtenidos. Incluso sin esta inyección, la ratio CET1 del banco habría rozado igualmente el 14%.
Sin embargo, este récord no se mantendrá en el tiempo porque el banco prevé un descenso en su ratio de solvencia como consecuencia directa de las adquisiciones de los bancos británico TSB y estadounidense Webster. La compra de TSB reducirá el CET1 en 60 puntos básicos en el segundo trimestre, mientras que la incorporación de Webster restará 150 puntos básicos en el tercer trimestre. En total, estas operaciones reducirán el capital regulatorio en aproximadamente 2,1 puntos porcentuales, situándolo alrededor del 12,27%.
Pese a esta disminución, Santander mantiene en sus planes alcanzar un CET1 que supere el 13% para el conjunto del año 2024, un objetivo por encima del rango previsto inicialmente entre el 12,8% y el 13%. Esta previsión es avalada por los analistas de banca de inversión, que reaccionaron positivamente al superar Santander con su último dato las estimaciones de mercado. Por ejemplo, Barclays destacó que el 14,37% conseguido supera en 47 puntos básicos su previsión y en 50 la del consenso.
La estrategia de Santander combina un aumento de la rentabilidad con una gestión activa del riesgo. La generación de beneficios contribuyó con 58 puntos básicos al capital en el primer trimestre, y se espera que esta tendencia se mantenga aunque de forma más moderada. Además, el banco está impulsando la cesión del riesgo no rentable a través de instrumentos como la venta de activos, titulizaciones o derivados, lo que permite liberar capital que puede reinvertirse de forma más eficiente.
Esta dinámica ha reducido los activos ponderados por riesgo (APR) en cerca de 29.000 millones de euros en tres meses, a pesar del crecimiento del negocio. La reducción de APR favorece la ratio de solvencia al disminuir el denominador de esta fórmula. Así, el banco no solo sostiene un alto nivel de capital, sino que mejora la eficiencia del mismo.
José García Cantera, director financiero de Santander, confirmó que esta gestión activa de riesgos y generación de beneficios respaldará los niveles de capital más allá del impacto de las adquisiciones. En un contexto en el que la banca está bajo vigilancia por su capacidad de resistencia, Santander apuesta por mantener una solvencia robusta mientras expande su presencia internacional con las compras anunciadas.
Este movimiento pone a Santander en una posición sólida para seguir compitiendo en el mercado europeo y estadounidense, mercados clave para su estrategia de crecimiento, gracias a una estructura financiera que aún tras la absorción mantiene estándares elevados de estabilidad y cobertura, según datos oficiales y análisis de expertos financieros.
Para más detalles, se puede consultar el reciente informe trimestral de Santander y el análisis de Barclays, disponibles en sus respectivas plataformas oficiales y comunicados a la CNMV.