Santander está configurando el nuevo equipo directivo de su división global de banca comercial, tras los nombramientos de Matías Sánchez y Borja Oyarzábal a principios de mes. Sánchez se centrará en la banca para particulares (Retail) y Oyarzábal en el segmento de empresas (Commercial).
El banco ha creado un nuevo puesto, el de responsable de Transformación de Procesos, que ha sido asignado a Juan Travado. Travado lleva vinculado a la división Retail desde hace cuatro años, donde lideró la implementación de plataformas globales. Además, ha desarrollado su carrera profesional en Santander desde 2010 y ha ocupado posiciones en Banesto, Accenture y BBVA.
En su nuevo papel, Travado pilotará la transformación de procesos en la unidad, que resulta clave dentro del plan global One Transformation que el grupo está ejecutando. Este plan busca simplificar el modelo operativo del banco, hacerlo más integrado y escalable, y potenciar sinergias para mejorar tanto los ingresos como la eficiencia de costes.
La labor de Travado incluirá avanzar en la simplificación y automatización de procesos, eliminando tareas redundantes y reduciendo el trabajo manual. Santander también está rediseñando los procesos de interacción con clientes particulares y corporativos desde cero, con el objetivo de acelerar la digitalización y personalización.
La inteligencia artificial se perfila como uno de los pilares para optimizar la productividad y adaptar la oferta a las necesidades concretas de cada cliente. La visión del banco apunta a transformar la experiencia comercial gracias a estas tecnologías.
Esta reorganización directiva y operativa responde a la intención del banco de afianzar la transformación iniciada en 2023. Un ejemplo concreto es la reducción del 20% de empleados dedicados a tareas no comerciales por cada millón de clientes, liberando recursos para trabajo de mayor valor añadido.
El consejero delegado de Santander, Héctor Grisi, ha destacado que empleados procedentes de áreas como Operaciones están siendo reubicados en departamentos comerciales, reforzando áreas como la venta de seguros. La incorporación de IA también ha contribuido a rebajar costos de mantenimiento y tiempos operativos, con un 7% menos en coste por cliente activo.
Santander afronta esta transformación con la ambición de mejorar la rentabilidad sobre el capital en banca comercial desde el 17% actual hasta superar el 21% en 2028, dentro del marco de su plan estratégico a tres años. La eficiencia también debería mejorar, reduciendo los gastos sobre ingresos desde el 40,5% a menos del 35%.
La división de banca comercial del grupo opera actualmente en once países, tras vender su filial en Polonia. Los mercados clave incluyen España, Portugal, Reino Unido, Estados Unidos, México, Colombia, Perú, Chile, Brasil, Uruguay y Argentina.
Esta unidad es la más rentable del banco, representando el 54% de los beneficios totales del grupo, con un crecimiento del 9% en las ganancias hasta superar los 2.000 millones de euros en el primer trimestre de 2024.
Santander continúa así su apuesta por la innovación y la restructuración para avanzar en un mercado cada vez más digitalizado y competitivo, donde la eficiencia operativa y la experiencia del cliente serán determinantes.