En los próximos dos años, la Bolsa de Londres podría vivir un repunte significativo en su actividad con la salida a Bolsa de al menos tres grandes empresas: Primark, Boots y Waterstones. Estas compañías, consideradas las más relevantes en una lista amplia de candidatos, sumarían una valoración conjunta que excede los 23.000 millones de euros.
El mercado bursátil londinense ha atravesado un período de poca actividad desde su pico en 2021, cuando 120 empresas captaron alrededor de 19.360 millones de euros. En años posteriores, el volumen de colocaciones ha sido mucho menor, oscilando entre 1.000 y 2.000 millones de libras, sobre todo debido a la preferencia de grandes grupos por los mercados estadounidenses, que ofrecen mayor liquidez y mejores valoraciones.
El primer trimestre de 2026 ha mantenido esta tónica de escasa actividad, contabilizando únicamente dos salidas menores por 14,8 millones de euros. Sin embargo, un reciente informe de Peel Hunt advierte que el segundo semestre podría traer un alza importante en las colocaciones, con sectores como el consumo y el financiero liderando esta recuperación.
La matriz de Primark, Associated British Foods (ABF), anunció la escisión de la cadena de moda low cost en un movimiento que busca potenciar el crecimiento de ambos negocios con una gestión independiente. Esta spin-off, valorada en más de 10.000 millones de libras, proyecta incluir a Primark en el índice FTSE 100, reforzando su perfil bursátil con un modelo de reparto de acciones entre los actuales propietarios sin una inyección monetaria directa.
Por su parte, Boots, propiedad del fondo Sycamore Partners, evalúa su salida a la Bolsa para 2027 con posibles conversaciones en curso, con una valoración estimada de 8.000 millones de libras. Complementando este grupo, Waterstones, la cadena de librerías, también planea debutar en bolsa durante la segunda mitad del año, destinada a una valoración cercana a 2.000 millones de libras.
El resurgimiento de Londres como plataforma para salidas a Bolsa también ha sido impulsado por recientes reformas del gobierno británico, que han suprimido impuestos sobre las transacciones bursátiles durante los primeros tres años y flexibilizado normas para facilitar la inversión y el crecimiento del precio de las acciones. Esto, sumado a cambios en esquemas de ahorro incentivados para favorecer la inversión en bolsa, crea un entorno más atractivo para las empresas.
A pesar de esta reactivación, la Bolsa de Londres enfrenta retos estructurales, como la reducción del número de empresas cotizadas debido a mudanzas a mercados como el estadounidense o adquisiciones. El gran desafío sigue siendo atraer a nuevas grandes compañías, para lo cual el esperado debut de Revolut en 2028 será una prueba clave. Esta fintech británica busca una valoración que podría superar los 170.000 millones de euros, un salto que la convertiría en una de las principales firmas del parqué.
Con estas propuestas y reformas, Londres muestra señales claras de querer recuperar terreno en el competitivo mercado global de salidas a Bolsa, intentando recuperar dinamismo y diversificar su oferta para inversores y empresas por igual.