El parque temático PortAventura World tiene nuevo esquema de poder. Su empresa matriz, Paesa Entertainment Holding, ha eliminado la comisión ejecutiva que presidía Àlex Cruz, exdirectivo de aerolíneas de primer nivel como British Airways y Vueling, y ha reorganizado quién firma y quién decide en el día a día del complejo turístico de la Costa Dorada.
El movimiento no es menor. Cruz no solo pierde la presidencia de esa comisión, sino que también deja su cargo como administrador mancomunado, una figura legal clave que implica representar y obligar jurídicamente a la sociedad junto a otro directivo. Esa responsabilidad recaía hasta ahora en él y en Fernando Aldecoa, director general del resort. Aldecoa sigue en el puesto, y quien le acompaña ahora como coadministrador es Joan Ramon Calanda, director financiero de la compañía, que asume así un rol mucho más visible en la cúpula.
Desde PortAventura justifican la supresión de la comisión ejecutiva con una fórmula habitual en las reestructuraciones corporativas: la voluntad de "simplificar los órganos de gobierno y agilizar la toma de decisiones". En la práctica, esto suele significar reducir capas intermedias entre el consejo de administración y la gestión ejecutiva, algo que muchas compañías hacen cuando consideran que los órganos delegados añaden más burocracia que valor estratégico.
Importante matiz: Àlex Cruz no desaparece del mapa de PortAventura. Continúa como vocal del consejo de administración de Paesa, lo que le mantiene en la cúspide de la toma de decisiones estratégicas, aunque alejado de la gestión operativa cotidiana. En ese consejo siguen también Arturo Mas-Sardà en la presidencia, Sergio Feder como vicepresidente, el propio Aldecoa y Juan de Ochoa, directivo de KKR, uno de los dos fondos internacionales que controlan el grupo al 50% junto a Investindustrial.
Una nueva consejera con perfil financiero e inmobiliario
Paralelo a esta reorganización interna, Paesa ha incorporado una nueva voz a su consejo de administración: Luisa Rosselló Cowell, que también formará parte de la comisión de auditoría. Rosselló aporta un perfil marcadamente financiero y de gobierno corporativo. Actualmente preside el comité ejecutivo de Inversa Prime, la socimi cotizada especializada en inversión inmobiliaria con arrendamiento vitalicio, y figura en los órganos de gobierno de otras empresas como Heritage Lift, Angulas Aguinaga o Uvesco, cadena de supermercados vasca. Su entrada refuerza la función de supervisión financiera del consejo en un momento en que la compañía quiere demostrar solidez estructural.
Esta incorporación y la reestructuración del gobierno ejecutivo llegan en un contexto financiero que invita a la reflexión. Según los últimos datos disponibles, Paesa cerró 2024 con una facturación de 303 millones de euros, una cifra que acredita el peso del grupo como uno de los operadores de ocio más grandes de España. Sin embargo, el beneficio neto atribuido fue de apenas 666.000 euros, un margen extraordinariamente estrecho sobre los ingresos totales. Esto no es inusual en la industria del entretenimiento temático, con altísimos costes fijos de mantenimiento, inversión continua en atracciones y una estructura de deuda habitual en los vehículos de capital privado. Pero sí pone en perspectiva por qué simplificar la gobernanza y controlar los costes de estructura cobra relevancia.
El contexto: fondos de capital privado y presión sobre la rentabilidad
Detrás de PortAventura están dos nombres muy conocidos en el mundo del capital riesgo europeo. Investindustrial, el fondo fundado por la familia Bonomi con fuerte presencia en Italia y el sur de Europa, y KKR, el gigante estadounidense de private equity con activos gestionados que superan los 500.000 millones de dólares a escala global. Ambos entraron en PortAventura hace años y han impulsado inversiones significativas en el resort, incluyendo la expansión hotelera y la apertura de Ferrari Land en 2017.
Para fondos de este tipo, la eficiencia en la gobernanza no es solo una preferencia de gestión: es una señal hacia posibles compradores o socios futuros. Simplificar la estructura, incorporar perfiles con credenciales de auditoría y reordenar quién tiene capacidad de firma son pasos que suelen preceder o acompañar a procesos de refinanciación, venta o preparación para una eventual salida del accionariado. Ninguna de esas operaciones está confirmada ni anunciada, pero la lógica de los fondos de capital privado hace que siempre estén en el horizonte.
Mientras tanto, PortAventura sigue siendo uno de los destinos turísticos de referencia en España, con millones de visitantes al año y una oferta que combina parque de atracciones, hoteles, casino y espacios para convenciones. La reorganización corporativa no cambia lo que el visitante ve al cruzar las puertas del resort, pero sí define quién tiene el mando real cuando hay que tomar decisiones que importan.