La chef Pepa Muñoz, al frente de El Qüenco de Pepa en Madrid, divide sus vacaciones entre el sur y el norte de España, alternando entre Andalucía, Ávila y Santander. Acompañada por su pareja y socia Mila Nieto y sus dos hijas, aprovecha para desconectar y vivir cada lugar intensamente, combinando tiempo en familia y exploración gastronómica.
En Andalucía, en la zona de Sancti Petri (Cádiz), Muñoz disfruta de la Playa de La Barrosa, practica golf, visita mercados locales como los de Chiclana y Conil, y se deleita con la cocina típica de la región. Su plan es elaborado y reservado con antelación, aunque deja un día para un bocadillo en la playa, un gusto compartido con Mila.
Entre sus recomendaciones está el chiringuito La Loma, uno de los pocos que conserva la autenticidad en la costa gaditana con pescados y mariscos frescos, como las coquinas, además de platos tradicionales como el gazpacho y las papas aliñás. Otro sitio destacado es El Cuartel del Mar, un restaurante con vistas a la puesta de sol y cócteles de autor. Para cenas, sugiere Cataria y Cabo Roche, donde resalta el salmonete y la tortilla de camarones.
Además, no falta en su ruta una visita a El Puerto de Santa María para probar las novedades de Ángel León en Aponiente, y días en Zahara de los Atunes donde, junto a José Andrés, prepara comida en familia. Esta relación con figuras clave de la gastronomía española también refleja su compromiso con el sector.
En Ávila, en su pueblo Martín Muñoz de las Posadas, Pepa cultiva verduras y hortalizas que utiliza en su restaurante madrileño. Allí disfruta de paseos por la montaña y dedican tiempo a preparar la huerta para el invierno, además de organizar encuentros con paellas y barbacoas. La elaboración de conservas, especialmente tomate, es otro de los momentos importantes del verano para prolongar el sabor local durante todo el año.
Su viaje termina con una parada en Santander, un destino que aprecia por su clima, paisaje y gastronomía. Entre sus recomendaciones se encuentran el restaurante El Puntal, en la playa homónima, y La Bombi, referencias locales para degustar lo mejor del mar Cantábrico.
La rutina vacacional de Pepa Muñoz refleja un equilibrio entre disfrutar de la familia, recuperar energía y mantener viva su pasión por la cocina y los sabores auténticos de cada región. En sus viajes combina momentos de ocio con actividades que alimentan su compromiso profesional y social, en una agenda tan dinámica como la que maneja en su día a día en Madrid.
Este recorrido gastronómico y personal ejemplifica cómo la chef entiende el verano, no solo como tiempo de descanso, sino como oportunidad para redescubrir y compartir tradiciones culinarias y vínculos afectivos en distintas regiones de España. En un sector marcado por la innovación constante, Pepa Muñoz reivindica la autenticidad y la conexión con sus raíces a través de las experiencias estivales.
Para conocer más sobre su trabajo y proyectos, se puede seguir la trayectoria de El Qüenco de Pepa y su solidaridad activa con organizaciones como World Central Kitchen, fundada por José Andrés, demostrando su compromiso tanto dentro como fuera de la cocina.