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Panza Capital huye de la deuda y apuesta por cíclicas baratas

La gestora de Beltrán de la Lastra incorpora Vidrala a su cartera y vende Babcock tras multiplicar por cuatro su inversión.

Por Carlos García·jueves, 16 de abril de 2026·4 min lectura
Ilustración: Panza Capital huye de la deuda y apuesta por cíclicas barata · El Diario Joven

La gestora española Panza Capital tiene claro su mantra para navegar el actual entorno de tensiones geopolíticas y exceso de deuda global: invertir en compañías cíclicas con balances saneados que cotizan muy por debajo de su valor real. Así lo ha comunicado Beltrán de la Lastra, director de inversiones y presidente de la firma, al presentar los movimientos de cartera del trimestre.

De la Lastra advierte de que el volumen de deuda acumulado en el mundo es "ingente" y que llegará un momento en que los problemas económicos ya no podrán resolverse simplemente emitiendo más deuda. En ese escenario, su receta es apostar por activos reales y negocios que hayan demostrado históricamente su capacidad para generar riqueza incluso en momentos adversos. La tesis es sencilla: los buenos negocios sobreviven, y comprarlos baratos multiplica el retorno a largo plazo.

Ese enfoque defensivo se traduce en cifras concretas. Actualmente, tres cuartas partes de la cartera de Panza Capital están formadas por compañías sin deuda neta, es decir, con más caja que pasivo financiero. El cuarto restante corresponde a empresas con un endeudamiento muy reducido. El PER medio de la cartera se sitúa en torno a las 9 veces beneficios, un nivel que el equipo gestor considera reflejo de los "descuentos desmesurados" a los que cotiza su selección de valores. La expectativa es obtener retornos de doble dígito en los próximos años.

Nuevas incorporaciones y ampliaciones de posición

Las turbulencias del mercado durante el primer trimestre del año, agudizadas por las tensiones en Oriente Próximo, lejos de frenar a Panza Capital, les sirvieron de oportunidad. La gestora aprovechó las caídas para ampliar posiciones en dos de sus valores principales. Por un lado, aumentaron su exposición a Trigano, el fabricante francés de caravanas y autocaravanas, cuyas acciones llegaron a perder más de un 16% en marzo. Para De la Lastra, ese retroceso convirtió el título en una oportunidad "magnífica" dado el descuento que ofrecía respecto a su valoración intrínseca. Por otro, también reforzaron su posición en 3i Group, el vehículo de capital riesgo británico cuyo principal activo es la cadena de tiendas de descuento Action, que sigue expandiéndose con fuerza por Europa.

La única incorporación completamente nueva este trimestre es española: Vidrala, el fabricante vasco de envases de vidrio. Panza Capital ya había tenido este valor en cartera en ocasiones anteriores y ha decidido recomprar la posición aprovechando el mal momento que atraviesa el sector de bebidas en general y el impacto negativo que la subida de los costes energéticos ha tenido sobre los márgenes de la compañía. La tesis es que esos factores son transitorios y que el negocio subyacente de Vidrala sigue siendo sólido. La otra empresa española que permanece en cartera es CIE Automotive, el proveedor de componentes para la industria del automóvil.

Ventas: adiós a Defensa y recorte en energía

Para financiar estas compras, la gestora ha realizado dos desinversiones relevantes. La más llamativa es la salida completa del sector Defensa con la venta de la totalidad de su posición en Babcock International, la empresa británica de servicios de ingeniería y defensa que entraba en cartera en diciembre de 2022. La operación ha resultado extraordinariamente rentable: Panza Capital compró acciones de Babcock por debajo de las 3 libras y las ha vendido cuando cotizaban por encima de las 13, lo que supone más que cuadruplicar la inversión en poco más de dos años.

El segundo movimiento ha sido reducir a la mitad su exposición a EOG Resources, la productora estadounidense de petróleo y gas, pasando de un peso del 4% al 2% en cartera. El motivo es la fuerte revalorización que han experimentado sus acciones al calor del repunte del precio del crudo, lo que ha reducido el margen de seguridad que exige la gestora para mantener una posición amplia.

Sin bancos en cartera

Uno de los posicionamientos más contundentes de De la Lastra es su rechazo explícito a invertir en entidades bancarias. El gestor advierte de que la morosidad va a repuntar y que no quiere tener bancos en cartera cuando ese momento llegue. Según su análisis, las primeras señales de tensión ya son visibles en el mercado de deuda privada, y ese deterioro acabará trasladándose a los balances bancarios. Para De la Lastra, el exceso de crédito privado no es una causa, sino el síntoma de un ciclo crediticio que se ha extendido demasiado en el tiempo y que antes o después tendrá que corregirse. Un aviso que, en el contexto del actual debate sobre la estabilidad financiera en Europa, conviene tener en cuenta.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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