El Gobierno de Polonia ha promovido una alianza estratégica entre tres de las principales constructoras del país, incluyendo a Budimex, filial de la española Ferrovial, junto con Polimex y Sinevia, con el objetivo de prepararse para la reconstrucción de Ucrania tras la guerra.
Esta coalición estratégica busca aprovechar parte de los más de 500.000 millones de euros necesarios para reparar la infraestructura y edificios dañados tras cuatro años de conflicto. La alianza pretende focalizarse en proyectos que abarcan infraestructuras de movilidad, redes logísticas, y sistemas de generación y transporte de energía.
El acuerdo fue firmado hace dos semanas bajo el respaldo del Gobierno polaco, que es el Estado miembro de la Unión Europea con mayor frontera compartida con Ucrania. Esta iniciativa responde a la intención de anticiparse a un ambicioso proceso de reconstrucción y asegurar que las empresas polacas tengan un papel destacado en la recuperación del país vecino.
Este movimiento se produce en vísperas de la Conferencia para la Recuperación de Ucrania (URC 2026), que Polonia y Ucrania organizarán conjuntamente en Gdansk los días 25 y 26 de junio. Se espera la participación de más de 100 delegaciones, entre ellas financiadores públicos y privados, proveedores, representantes militares y donantes internacionales. La conferencia dará especial atención a la seguridad, especialmente en la defensa aérea, la inteligencia conjunta, tecnologías no tripuladas y movilidad militar, además de proteger la infraestructura civil energética e industrial.
El ministro polaco de Patrimonio, Wojciech Balczun, destacó el carácter positivo de esta colaboración entre competidores habituales, subrayando que para un proyecto de la magnitud de la reconstrucción de Ucrania, la cooperación se vuelve imprescindible para atraer la participación de instituciones financieras del país.
Por su parte, Artur Popko, presidente de Budimex, afirmó que la reconstrucción de Ucrania representará uno de los mayores procesos económicos y de infraestructuras en Europa. Remarcó que el éxito dependerá no solo de las constructoras, sino de la capacidad para gestionar todo el ciclo, desde la preparación y financiación hasta la ejecución y la gestión de riesgos.
Ferrovial, a través de Budimex, se consolida como un actor clave en el sector de la construcción en Europa del Este. Aunque en marzo su filial registró una facturación de 353 millones de euros, un 12% inferior al año anterior, está presente en proyectos de gran relevancia regional.
En enero, Budimex presentó la oferta ganadora para renovar una línea ferroviaria polaca valorada en 961 millones de euros, correspondiente a 103 kilómetros del proyecto de alta velocidad Rail Baltica entre Bialystok y Elk. Este contrato se suma a otros que Ferrovial ha obtenido en Letonia y Estonia, también en el marco de Rail Baltica, con inversiones que superan los 4.500 millones de euros.
Además, Ferrovial es uno de los proveedores presenciales en la futura planta nuclear de Polonia, el mayor proyecto energético europeo con un presupuesto cercano a los 50.000 millones de euros. Otro de sus proyectos destacados incluye la ampliación del aeropuerto de Varsovia y su conexión con la red ferroviaria de alta velocidad.
Esta alianza polaca respaldada por Ferrovial no solo apunta a la reconstrucción de Ucrania, sino que también posiciona a las empresas del país para liderar importantes proyectos de infraestructuras en una región clave para Europa, anticipándose a una fase decisiva de inversión y desarrollo postconflicto.
Para más detalles sobre el proyecto Rail Baltica y la participación de Budimex, puede consultarse la información de la Comisión Europea sobre Rail Baltica. La conferencia URC 2026 también promete ser un evento crucial para definir el futuro económico y de seguridad en la región, según las declaraciones oficiales del Gobierno de Polonia.