Nissan ha decidido reforzar su planta en Ávila con la fabricación del eje trasero para el Qashqai, uno de sus vehículos más vendidos. Esta pieza se producirá en España para luego ser enviada a la planta de Sunderland, Reino Unido, donde se ensambla el SUV compacto.
La factoría en Ávila tendrá la responsabilidad completa sobre esta pieza, desde la estampación hasta el ensamblaje final y el envío. Para ello, se implementarán nuevas tecnologías y procesos en la planta, que hasta ahora se dedicaba a fabricar componentes y recambios para vehículos de la alianza entre Renault, Nissan y Mitsubishi.
Esta apuesta supone un cambio estratégico para la instalación que hasta 2019 fabricaba vehículos industriales y que ahora se especializa en componentes para turismos. Desde ese año, Nissan invirtió alrededor de 40 millones de euros para reconvertir la fábrica en un centro de producción de piezas, lo que ha permitido diversificar su catálogo y ampliar su capacidad industrial.
Según anunció Nissan, los trabajos para adaptar las instalaciones comenzarán en septiembre y la producción del eje trasero para el Qashqai arrancará en el primer trimestre de 2028. Este proyecto marcará un hito, ya que será la primera vez que Ávila suministre un componente de producción en serie destinado a la planta de Sunderland.
Esta medida llega en un momento complicado para Nissan, que atraviesa un plan global de reestructuración para reducir costes y plantilla en respuesta a los desafíos del mercado. La decisión de asignar nueva carga de trabajo a Ávila refleja la confianza del fabricante en la planta española y su importancia dentro de la red de producción europea.
La alianza Renault-Nissan-Mitsubishi continúa apostando por la integración y la colaboración entre sus centros productivos. La fábrica de Ávila, junto con las instalaciones de fundición y mecanizado que Nissan mantiene en Los Corrales de Buelna, Cantabria, son piezas clave para suministrar componentes críticos que contribuyen al rendimiento y éxito comercial en distintos mercados.
José Vicente de los Mozos, quien fue uno de los impulsores del proyecto y entonces responsable de la alianza Renault-Nissan en España, fue clave en la transformación de la planta desde su etapa como fabricante de vehículos industriales hasta su especialización actual. Este cambio ha permitido a Nissan ajustar su estrategia industrial para responder a las necesidades del mercado y mantener la competitividad en Europa.
Para el sector automovilístico español, esta noticia representa una oportunidad para fortalecer la actividad industrial y tecnológica, así como para preservar empleos y ampliar la especialización productiva en componentes de alta tecnología. La confianza de Nissan en Ávila también confirma la relevancia de las fábricas españolas en la cadena de valor global de la automoción.
Este movimiento se enmarca en un contexto global donde las empresas del sector buscan optimizar sus redes de producción, mejorar la eficiencia y adaptarse a las nuevas demandas de movilidad sostenible y tecnología avanzada. La apuesta de Nissan por Ávila es un ejemplo claro de cómo la industria se está reorganizando para el futuro.