La venta online en gran consumo en España se mantiene plana con un 2,6% del total de las ventas durante el último año. Sin embargo, grandes cadenas como Mercadona, Dia y Alcampo están redoblando esfuerzos e inversiones para fortalecer sus canales digitales y aumentar su peso en la facturación total.
Mercadona, líder del mercado nacional, ha intensificado su apuesta por la venta online en los últimos años. Recientemente inauguró su séptimo almacén exclusivo para este canal en Vallecas, Madrid, con una inversión de 54 millones de euros. Este nuevo centro, el primero semiautomatizado, forma parte del impulso digital que la compañía ha mantenido desde 2016. En 2025, sus ventas online superaron por primera vez los 1.000 millones de euros, lo que supone un 2,5% de la facturación total y un crecimiento del 26% respecto a 2024.
Por su parte, Dia ha experimentado un notable desarrollo. La cobertura de su comercio online abarca hoy al 84% de la población peninsular, frente al 50% en 2020, con una capacidad para entregar el 90% de los pedidos el mismo día. De hecho, la facturación online de Dia se ha duplicado en cinco años, alcanzando un 4,6% del total en 2025. La compañía prevé superar el 5% en 2029, apoyando esta expansión con nuevas infraestructuras logísticas, incluida la apertura de dos centros en Sevilla y León y otro en desarrollo en Málaga.
Alcampo, aunque con menor superficie nacional online, destaca en la Comunidad de Madrid, donde el ecommerce representa ya el 6% de sus ingresos, superando al comercio físico. La cadena ha registrado un crecimiento del 60% en ventas online regionales durante 2025 y mantiene un ritmo acelerado de un 65% en 2026. La compañía señala que el canal digital es un eje fundamental para su desarrollo futuro.
No todas las grandes cadenas siguen la misma estrategia. Lidl mantiene su tienda online exclusivamente para productos de bazar, sin incluir alimentación, mientras Carrefour, con cobertura en el 90% del territorio nacional, refleja un crecimiento del 9% en ventas online en el primer trimestre de 2026, aunque sin detallar cifras específicas sobre alimentación.
El crecimiento constante de estas grandes superficies contrasta con la estabilización general del canal online en gran consumo. Según el informe de Worldpanel by Numerator, la cuota de mercado online se mantiene en un 2,6%, cifra que crece hasta el 3,6% si se excluyen frescos, muy lejos de sectores como moda o perfumería.
Bernardo Rodilla, director de retail en la consultora, explica que tras los años excepcionales marcados por la pandemia y la inflación, la venta online general se ha normalizado. Muchos compradores online han abandonado el canal, pasando del 38,3% de hogares españoles en 2020 al 28,9% en 2025. La clave para el desarrollo está en consolidar clientes fieles y ampliar la frecuencia de compra.
Este fenómeno también ha reforzado aspectos valorados por los usuarios activos: comodidad, variedad de productos y ahorro de tiempo, que superan ahora la búsqueda de promociones o costes de envío bajos. Por ello, aunque limitado, el canal online ofrece un valor diferencial para perfiles determinados y para modos específicos de compra.
Además, el margen para la expansión online es considerable. Solo el 14,7% de los clientes habituales de una cadena compran también en su ecommerce, lo que deja espacio para crecer con estrategias enfocadas a fidelización y captación. La tendencia demográfica hacia hogares más pequeños y mayor urbanización, con menor uso del vehículo, puede favorecer la fragmentación de las compras y la integración online como hábito.
En definitiva, empresas como Mercadona, Dia y Alcampo lideran este empuje a pesar de un mercado más conservador y exigente, apuntando a que el éxito online dependerá de inversiones sólidas, mejoras logísticas y del ajuste a las nuevas formas de consumo.