La jornada laboral media acordada en los convenios colectivos en España se sitúa actualmente en 38,1 horas semanales, según los datos de marzo de 2026 del Ministerio de Trabajo. Esto representa una reducción respecto a las 38,4 horas del mismo mes de 2025 y está por debajo de las 40 horas semanales establecidas legalmente como máximo.
Aunque la media desciende paulatinamente, la reducción parece haberse ralentizado en este año, ya que los nuevos acuerdos firmados en el primer trimestre de 2026 fijan una jornada de 38,8 horas semanales, un leve aumento con respecto a la media general.
Los convenios de empresa son los que recogen una jornada más reducida, con un promedio de 37,3 horas. En contraste, los convenios sectoriales y los de grupos de empresas mantienen jornadas más largas, con 38,2 y 38,4 horas respectivamente. En total, 2.240 convenios afectan a cerca de 7,4 millones de trabajadores en 720.991 empresas.
De estos empleados, alrededor de 5,8 millones trabajan entre 37,5 y 39,5 horas semanales. Más de un millón disfrutan de jornadas inferiores a las 37,5 horas, mientras que casi 240.000 superan las 40 horas regularmente.
Este escenario ocurre un año después de que el Gobierno aprobara en Consejo de Ministros el 6 de mayo de 2025 el proyecto de ley para reducir la jornada laboral a 37,5 horas semanales. Sin embargo, la iniciativa naufragó en el Congreso en septiembre tras el rechazo de las enmiendas a la totalidad presentadas por PP, VOX y Junts.
La patronal se opuso desde el principio a esta regulación legal, mientras que el Ministerio de Trabajo y los sindicatos apoyaban la medida como parte de un acuerdo inicial. A pesar del revés legislativo, el Gobierno ha intentado avanzar en aspectos parciales, como la digitalización y mejora del registro horario, herramienta clave para cumplir con los horarios laborales y controlar las horas extras.
Este reglamento para modernizar el registro de jornada digital se encuentra en fase de aprobación por el Consejo de Ministros, aunque ha recibido críticas por parte del Consejo de Estado. Este organismo emitió un dictamen desfavorable señalando que algunas de las obligaciones que impone no se ajustan a la legislación vigente y podrían superar el marco reglamentario permitido, además de generar cargas adicionales para las empresas.
La Agencia Española de Protección de Datos también apuntó problemas de cumplimiento normativo en materia de privacidad y tratamiento de datos. Frente a estas objeciones, la CEOE ha pedido al Ministerio de Trabajo que respete las recomendaciones legales y no prosiga con la aprobación del reglamento, argumentando la necesidad de responsabilidad institucional.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha insistido en que la puesta en marcha del nuevo registro horario es inminente y ha enfatizado la importancia de esta regulación para combatir el problema de las horas extras no remuneradas, que en España alcanzan las 2,5 millones a la semana, según la agencia EFE.
El debate sobre la jornada laboral continúa siendo central en la agenda laboral española. La reducción efectiva del tiempo de trabajo pactado avanza lentamente y se encuentra condicionada tanto por la resistencia empresarial como por limitaciones legales y administrativas. La mejora del control sobre las horas trabajadas mediante sistemas digitales podría abrir camino a cambios más profundos en el futuro, pero todavía queda pendiente una reforma legislativa que establezca un límite legal concreto que supere la actual media de 38 horas pactadas.
Mientras tanto, trabajadores y sindicatos siguen reclamando una jornada laboral más corta que favorezca el equilibrio entre vida profesional y personal, en un contexto donde el ausentismo y la calidad del empleo son aspectos claves para la productividad y el bienestar social.
Más información se puede consultar en el último informe del Ministerio de Trabajo sobre estadísticas de convenios y jornadas laborales, así como en las noticias actualizadas sobre la tramitación del reglamento de registro horario.