Molins ha cerrado el primer trimestre de 2026 con un beneficio neto de 49 millones de euros, un 2% más en comparación con el mismo periodo del año anterior, según ha informado la compañía. Este crecimiento se da en medio de un contexto geopolítico global complicado y refleja la capacidad del grupo para sortear desafíos externos.
Las ventas de Molins aumentaron un 8%, alcanzando los 268 millones de euros. El grupo atribuye esta subida a una gestión eficiente de precios y a la incorporación de nuevos negocios. Esta evolución positiva compensó factores adversos como la mala climatología registrada en España y Portugal, además del impacto negativo de las fluctuaciones cambiarias en Argentina, uno de sus mercados relevantes. El EBITDA también mejoró, subiendo un 4% hasta situarse en 54 millones de euros durante el primer trimestre.
Estas cifras preliminares no incorporan aún los datos de Secil, grupo cementero portugués adquirido por Molins en marzo, en la que se considera la mayor operación en la historia del grupo familiar. Desde el 31 de marzo, Molins consolida los resultados de Secil, cuya integración supone un salto significativo en la facturación anual combinada, que en 2025 totalizó 1.638 millones de euros.
A pesar del crecimiento, la compra de Secil ha provocado un importante aumento en la deuda financiera neta de Molins, que ha pasado de 30 millones al cierre del 2025 a 1.400 millones de euros actualmente. Este incremento se explica por la financiación requerida para cerrar la operación, que incluye un préstamo a largo plazo de 680 millones y otro de 500 millones que se prevé refinanciar a través de una emisión de bonos próximamente.
Molins, que cotiza en el mercado alternativo bursátil (MAB), avanza para trasladar toda su cotización al Mercado Continuo, una plataforma con mayor liquidez y visibilidad. En la próxima junta de accionistas, prevista para junio, se someterá a votación la delegación de facultades al consejo de administración para iniciar el proceso de admisión de sus acciones al Mercado Continuo. Este paso había sido propuesto anteriormente sin éxito, pero fuentes cercanas a la empresa apuntan a que esta vez la transición será efectiva.
Asimismo, la próxima junta votará la incorporación de nuevos vocales al consejo de administración. Destacan el nombramiento de Pablo Molins e Ignacio Monfort como vocales dominicales, y el de Carmen Gómez y Ángeles Santamaría como independientes, figuras con amplia experiencia en sectores energéticos y de infraestructura, lo que refuerza la estructura corporativa del grupo.
Contexto del sector cementero y financiero
El sector del cemento y materiales de construcción vive un período de consolidación y expansión, especialmente en Europa, donde la demanda ha crecido sostenidamente en años recientes. Molins, con más de un siglo de historia y presencia en varios países, busca aumentar su competitividad y tamaño para hacer frente a gigantes del sector.
La adquisición de Secil representa este objetivo de crecimiento, aportando no solo volumen de negocio sino también presencia estratégica en Portugal y mercados asociados. Esta compra también refleja un movimiento financiero importante, con un aumento notable del apalancamiento de la empresa, que debe ahora gestionar el balance para mantener su salud financiera.
La decisión de Molins de avanzar hacia el Mercado Continuo responde también a la necesidad de mejorar la visibilidad frente a inversores institicionales y minoristas. El MAB, aunque útil para compañías medianas, no tiene la misma profundidad de mercado ni las condiciones de cotización que ofrece el Continuo, que es el mercado bursátil principal en España. El cambio podría favorecer la liquidez de las acciones y facilitar futuras ampliaciones de capital o emisiones de deuda.
Perspectivas y desafíos futuros
El entorno geopolítico y económico sigue siendo incierto, con volatilidad en las materias primas y fluctuaciones en los tipos de cambio que afectan a la actividad internacional de Molins. La capacidad para controlar los costes, gestionar eficientemente la deuda contraída y consolidar la integración de Secil serán factores clave para el éxito de la compañía.
Además, el contexto climático adverso experimentado en algunas de sus áreas de influencia recuerda la importancia de adaptarse a escenarios complejos. La diversificación geográfica y de negocio contribuirá a mitigar riesgos, pero al mismo tiempo requerirá una gestión rigurosa y estratégica.
Molins se posiciona así para afrontar tanto retos financieros como operativos en un sector competitivo y en transformación, con la ambición de convertirse en un referente europeo y potenciar su crecimiento sostenible. La transición al Mercado Continuo se presenta como un elemento central en esta hoja de ruta, buscando dar respuesta a las demandas del mercado y alinearse con la evolución de los grandes grupos del sector.
El grupo continúa liderado por la familia Molins, con una gestión que combina tradición y apuesta por el crecimiento e innovación en soluciones para la construcción. Los próximos meses serán decisivos para consolidar estos movimientos y responder a las expectativas de accionistas y mercado.
Para más información sobre las cuentas y la evolución del grupo, puede consultarse el comunicado de Molins y los reportes oficiales aportados en la CNMV con las cifras actualizadas.
También resulta relevante seguir el seguimiento sectorial en fuentes como el Ministerio de Industria y análisis de mercado disponibles en el INE, que aportan contexto sobre actividad y tendencias en construcción a nivel nacional e internacional.