La inteligencia artificial (IA) está transformando el sector bancario a nivel global, obligando a las entidades a mejorar su tecnología para competir con gigantes digitales que entran en sus mercados tradicionales. Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, intervino en el VII Foro Internacional de EXPANSIÓN para analizar este cambio, alejándose de los pronósticos más negativos sobre la destrucción de empleo por la automatización.
Según Gortázar, aunque la escala de un banco facilita afrontar los retos tecnológicos, factores como la agilidad, la toma de decisiones rápida y la cultura organizativa influyen tanto o más en el éxito de la transición digital. Por ello, se mostró convencido de que no solo los grandes bancos, sino también medianos y pequeños, podrán adaptarse con eficacia a las nuevas tecnologías.
El directivo señaló que la IA no solo será una aliada para elevar la productividad de los empleados, sino que también abrirá nuevas oportunidades para absorber posibles excedentes laborales. Este punto resulta crucial frente al miedo generalizado a que la automatización provoque despidos masivos. Además, destacó que la reducción prevista en la población activa en España y otros países requiere un aumento de la productividad para asegurar la sostenibilidad del sistema, especialmente en un contexto de envejecimiento poblacional.
CaixaBank, el mayor banco español por plantilla, concentra el 26 % de los 164.000 empleados del sector. Tras la absorción de Bankia en 2021, cuenta con más de 42.600 trabajadores, siendo la única entidad financiera entre las diez empresas con mayor plantilla en España, donde el sector ha experimentado una reducción de alrededor del 40 % desde la crisis financiera de 2008.
Este descenso equivale aproximadamente a la plantilla completa de Mercadona, el principal empleador del país, con unos 110.000 empleados. A pesar de las pérdidas netas de empleo, los bancos continúan contratando, pero con un enfoque claro hacia perfiles técnicos especializados en IA, análisis de datos, ciberseguridad o computación en la nube, para incorporar talento joven y capacitado.
En los dos últimos años, entidades como CaixaBank y BBVA han equilibrado estas salidas con contrataciones de expertos tecnológicos. En particular, CaixaBank ha sumado 500 ingenieros el último año y mantiene un plan para incorporar a 3.000 empleados jóvenes con formación técnica. Otros bancos como Santander también implementan programas similares para rejuvenecer sus plantillas y adaptarlas a las exigencias del mercado.
La jornada del VII Foro Internacional permitió a Gortázar enfatizar que la adaptación a la IA no es un proceso exclusivo para los grandes bancos. La agilidad y la cultura corporativa serán determinantes para que las entidades más pequeñas puedan competir y beneficiarse del avance tecnológico, desafiando la idea de que solo las grandes firmas cuentan con la capacidad de inversión para esta transición.
En definitiva, la banca española camina hacia una digitalización profunda que, según sus responsables, transformará los modelos operativos y los perfiles profesionales demandados, sin renunciar a la generación de empleo sino más bien ajustándolo y evolucionándolo.
Para quienes quieran profundizar, el encuentro y las declaraciones de Gortázar están disponibles en EXPANSIÓN, y más información sobre el impacto de la IA en la banca puede consultarse en Banco de España y INE.