El embajador de China en España, Yao Jing, ha resaltado la importancia de la cumbre bilateral celebrada en Pekín entre los presidentes Xi Jinping y Donald Trump. Este encuentro marca, según él, un avance significativo hacia una relación bilateral constructiva y predecible que contribuye al mantenimiento de la paz mundial y el desarrollo económico global.
Durante su participación en el VII Foro Internacional EXPANSIÓN en Alcalá de Henares, Yao destacó que China siempre ha estado abierta a la cooperación internacional, considerándose una oportunidad y no una amenaza. En este contexto, subrayó el margen para la colaboración en crisis globales como la situación en Irán y la seguridad del Estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio mundial y el suministro energético.
El bloqueo del Estrecho de Ormuz representa un desafío no solo para China, que es un importador clave de petróleo y gas de esa región, sino para toda la economía global. Yao Jing insistió en la necesidad de buscar una salida negociada que evite escaladas y asegure la libre circulación de bienes y energía. Señaló que esta colaboración entre Estados Unidos y China sería beneficiosa para la estabilidad regional y el comercio internacional, apuntando a la importancia de mantener un entorno global pacífico.
Respecto a las relaciones bilaterales entre China y España, el embajador resaltó la confianza mutua y el respeto que caracterizan su vínculo. Afirmó que China aspira a ser un socio prioritario en la reindustrialización española y europea, especialmente en áreas vinculadas a la industrialización verde, incluyendo energías renovables, automoción y almacenamiento energético. Además, destacó que España, junto con su papel dentro de la Unión Europea, ofrece un sistema jurídico favorable y un entorno socioeconómico atractivo para la inversión china.
El embajador señaló que China valora la actitud abierta e inclusiva de España hacia los inversores y la cooperación internacional. Consideró que esta postura ejemplar debería ser un referente para el resto de Europa, reforzando la idea de España como un puente esencial en las relaciones entre China y la Unión Europea.
Sobre la globalización, Yao Jing manifestó que China defiende la apertura y rechaza el aislamiento y el proteccionismo. Recordó que la apertura económica china es relativamente reciente, con apenas 50 años, y que el país está en un proceso de aprendizaje tanto para integrarse globalmente como para transmitir sus valores y perspectivas al resto del mundo. Destacó la importancia de un entendimiento mutuo que permita beneficios compartidos.
En el terreno tecnológico, el embajador explicó cómo China ha evolucionado de ser la "fábrica mundial" basada en mano de obra barata hacia una economía impulsada por la tecnología. Subrayó que el desarrollo tecnológico debe servir a la civilización y la dignidad humana, promoviendo herramientas que beneficien a toda la comunidad internacional sin ser vistas como amenazas.
Finalmente, Yao Jing abordó la cooperación en el espacio exterior, un área que China considera clave para la colaboración pacífica y no una competencia militar. Defendió que el espacio es un bien común que debe gestionarse con responsabilidad para asegurar la paz global, proyectando que la tecnología y la ciencia deben utilizarse para el mejoramiento de la humanidad en todo el planeta.
Este enfoque destaca el papel diplomático de China en la escena internacional y su intención de consolidar alianzas estratégicas tanto en España como a nivel global, en un momento marcado por tensiones y desafíos económicos y geopolíticos.
Para más información sobre la cumbre bilateral y política internacional, se pueden consultar fuentes como Expansión y otros análisis del VII Foro Internacional EXPANSIÓN.