El Govern de la Generalitat y ERC están cerca de cerrar un acuerdo con el PSC para que la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona obtengan una mayoría en el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZF), una entidad actualmente controlada por el Estado.
El Consorci de la Zona Franca es un actor fundamental para el tejido industrial catalán, ya que administra seis millones de metros cuadrados entre el Puerto de Barcelona, el Aeropuerto de El Prat y Mercabarna, zonas estratégicas para la logística y la industria local. Actualmente, el ente está adscrito al Ministerio de Hacienda y controlado directamente por el Estado, con el delegado especial del Estado, Pere Navarro, al frente desde 2018.
Esta negociación forma parte de las conversaciones entre republicanos y socialistas para acordar los presupuestos de la Generalitat, que deben aprobarse antes de julio. Para ERC, el paso supondría un "avance en soberanía" al reforzar el peso catalán en la gestión de un instrumento clave para la economía regional.
Según las fuentes consultadas, la propuesta que se baraja es que la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona sumen una mayoría conjunta del 55% en el órgano de dirección, frente a un 45% que conservaría el Estado. Dentro de este bloque catalán, la Generalitat tendría entre el 40% y el 45%, superior al papel del Ayuntamiento, que se situaría entre el 10% y el 15%.
El CZF, que fue creado en 1916 y está presidido por el alcalde de Barcelona, cuenta con más de 300 empresas ubicadas en sus terrenos y un patrimonio neto de 654,7 millones de euros según datos de 2024. La entidad obtiene la mayoría de sus ingresos del alquiler de oficinas, almacenes y locales comerciales, tanto en Barcelona como en otras zonas de Cataluña.
Entre las empresas que operan en la Zona Franca destacan firmas de sectores como la automoción, química y logística, incluyendo Seat, Ebro, Covestro, DB Schenker, Consum, FCC y Wallbox. El presupuesto previsto para 2024 fijaba una cifra de negocio de 67,9 millones de euros y un resultado neto de 26,9 millones.
El plenario del CZF, que aprueba sus estatutos y presupuestos, está presidido por el primer teniente de alcalde y cuenta con dos vicepresidencias: el delegado especial del Estado y el secretario general del Departament d'Empresa de la Generalitat. Sin embargo, la gestión diaria recae en el comité ejecutivo y el equipo directivo liderado por el delegado del Estado.
Este posible cambio de control no solo implicaría una mayor influencia catalana en la administración y las decisiones estratégicas, sino que también está en línea con las reivindicaciones de ERC sobre la soberanía y la autonomía en la gestión de activos públicos clave. Por su parte, el PSC busca consolidar acuerdos que permitan aprobar los presupuestos y asegurar la estabilidad del Govern.
La operación aún depende de los acuerdos finales entre las partes y la aprobación de los nuevos estatutos del CZF, pero representa un paso decisivo para modificar la estructura de poder sobre uno de los espacios industriales y económicos más importantes de Cataluña.
Para más detalles, se puede consultar el informe oficial de patrimonio y actividad del Consorci de la Zona Franca disponible en el Ministerio de Hacienda y los análisis económicos publicados por EFE.
Este movimiento se enmarca en una dinámica política más amplia donde el control sobre recursos y espacios estratégicos se utiliza como instrumento político para consolidar la autonomía regional dentro del marco constitucional español.