La presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, recibe un sólido apoyo de los principales inversores institucionales y agencias asesoras de voto ante la junta general que se celebra esta semana. Este respaldo cobra especial importancia dada la batalla judicial y política surgida tras el apagón masivo que afectó a España el 28 de abril de 2025.
Las agencias internacionales ISS y Glass Lewis, líderes en recomendaciones para juntas de accionistas, aconsejan votar favorablemente todos los puntos del orden del día. Junto con el mayor fondo de pensiones mundial, Norges, también respaldan sin reservas la gestión y propuestas presentadas por el consejo de administración. Este apoyo es decisivo, ya que más del 60% del capital de Redeia está en manos de inversores institucionales.
Este posicionamiento llega en un momento crítico para la compañía y su liderazgo, que enfrentan acusaciones y litigios originados por el apagón. A pesar de la presión política, especialmente desde el Partido Popular, cuya oposición ha intensificado las investigaciones y críticas públicas, los informes de ISS y Glass Lewis respaldan la aprobación de las cuentas y la continuidad del consejo, incluyendo los nombramientos propuestos.
Redeia tiene una estructura accionarial destacada, con un 20% controlado por el Estado a través de la Sepi, y la presencia relevante de fondos internacionales como BlackRock y Pontegadea, este último ligado a Amancio Ortega. También destaca la incorporación prevista al consejo de José Luis Navarro, ex presidente de Enresa, cuya experiencia es clave en el debate sobre la gestión de residuos nucleares, un asunto sensible paralelo a la crisis actual.
El informe de ISS reconoce los múltiples frentes del apagón —técnicos, legales y políticos—, pero no atribuye responsabilidades específicas a Redeia ni propone provisiones financieras para cubrir eventuales daños. Este enfoque coincide con la postura oficial de la empresa que descarta culpabilidades.
En materia de retribuciones, el aumento significativo del salario del consejero delegado Roberto García Merino, con una subida del 151% respecto a 2024, ha generado controversia. Sin embargo, los proxys y fondos justifican este incremento, considerando la remuneración alineada con empresas comparables en el sector.
El apoyo unánime de los grandes inversores y las agencias asesoras también se extiende a los otros puntos de la asamblea, incluidos los dividendos y la renovación de auditoría con EY. Esto refuerza la estabilidad del gobierno corporativo en un contexto de alta presión externa.
Además, la situación de Redeia se compara con la de Repsol, donde las mismas agencias aconsejan favorablemente en su junta, evidenciando la influencia de estos consejos en el mercado español. En Repsol destaca la ausencia de accionistas dominantes y la presencia de muchos fondos, con BlackRock como máximo accionista (7%).
La fuerte atomización de accionistas en ambas compañías subraya la importancia del voto institucional y las recomendaciones de proxies para el futuro estratégico, en especial en un año sin cambios relevantes en sus políticas.
En conclusión, la junta de Redeia se convierte en un punto de inflexión para Beatriz Corredor, quien mantiene el apoyo mayoritario de los inversores internacionales y agencias clave. A pesar de la presión política y judicial por el apagón, la empresa sigue adelante con sus planes y refuerza su consejo para encarar los desafíos del sector energético y sus complicaciones legales y mediáticas.
Este proceso no solo refleja las tensiones del sector eléctrico español, sino también el papel crucial que juegan los grandes fondos y consultoras en la gobernanza de las cotizadas, marcando el pulso decisivo para la continuidad directiva en momentos complejos.