La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha iniciado este martes una investigación contra seis de los principales bancos españoles: Bankinter, Santander, BBVA, Unicaja, CaixaBank y Sabadell. El motivo es la sospecha de posibles prácticas anticompetitivas relacionadas con declaraciones públicas de sus directivos sobre las políticas comerciales de hipotecas a tipo fijo.
Según ha detallado la CNMC, estas declaraciones podrían haber permitido a las entidades anticipar las acciones de sus competidores, algo que vulneraría el artículo 1 de la Ley de Defensa de la Competencia y el artículo 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Ambos preceptos prohíben acuerdos y comportamientos concertados que distorsionen la competencia en el mercado interior europeo.
Este procedimiento sancionador no prejuzga el resultado final, y la CNMC dispone ahora de un plazo máximo de 24 meses para la instrucción y resolución de la investigación. La apertura ha generado reacciones desde la patronal bancaria, la Asociación Española de Banca (AEB). Su presidenta, Alejandra Kindelán, ha defendido que el sector actúa conforme a la ley y ha destacado que los tipos de interés hipotecarios en España son casi un punto porcentual inferiores a la media de la eurozona, beneficio que repercute en los consumidores.
El foco de la investigación son las estrategias comerciales en hipotecas, un área que ha suscitado atención por su impacto en la rentabilidad bancaria y en el mercado inmobiliario. Durante los últimos años, los principales banqueros en España han matizado públicamente sus posiciones sobre la disponibilidad y precios de los préstamos hipotecarios, en especial los contratos a tipo fijo.
Hasta finales del año pasado, la mayoría señalaba que los bajos tipos de interés estaban presionando la rentabilidad, provocando cierta retracción en la oferta. Sin embargo, en 2024 se ha observado una mayor fragmentación en las posiciones: mientras algunos bancos como Bankinter y Sabadell continúan percibiendo presión para reducir precios, otros, como Santander y CaixaBank, han aumentado considerablemente su producción hipotecaria, con crecimientos interanuales del 44% y del 12% entre enero y marzo, respectivamente. Unicaja ha incrementado esta actividad un 28%, mientras que BBVA ha optado por un enfoque más selectivo, centrándose en sus clientes propios.
En cuanto a los precios, las hipotecas han subido de forma general en los últimos meses debido a la incertidumbre geopolítica generada por la guerra en Oriente Medio, que ha alimentado las expectativas de futuras subidas de tipos de interés. No obstante, España sigue destacando como uno de los países de la eurozona con las hipotecas más asequibles; el tipo medio en abril se situó en 2,8%, frente al 3,43% de la media europea, según datos del Banco Central Europeo BCE.
Esta pesquisa se suma a otras actuaciones previas de la CNMC en el sector bancario. A principios de 2024, la Comisión archivó una denuncia contra Santander, CaixaBank, BBVA y Sabadell relativa a la incompleta traslación del aumento de tipos de interés a la remuneración de depósitos. La CNMC no encontró indicios de infracción y destacó la influencia de la estructura del mercado bancario español en la dinámica de remuneración del ahorro.
Otra actuación previa fue el proceso sancionador iniciado en 2020 contra CaixaBank (antes Bankia), Santander y Sabadell, por presuntas prácticas desleales en la comercialización de avales ICO Covid durante la pandemia. Varias pequeñas y medianas empresas denunciaron que las entidades condicionaban estos préstamos a la contratación de productos adicionales, como seguros de vida. Finalmente, este expediente también fue cerrado por falta de unanimidad en la CNMC.
El sector bancario español se encuentra en un momento en que la competitividad en productos hipotecarios es un factor clave tanto para mantener clientes como para rentabilizar su negocio. La investigación de la CNMC refleja la vigilancia de las autoridades sobre posibles comportamientos que puedan distorsionar el mercado y limitar la competencia en beneficio de los consumidores y usuarios.
En un contexto de inflación controlada pero con tensiones geopolíticas, el seguimiento de los movimientos y estrategias bancarias en el ámbito hipotecario resulta fundamental para garantizar un mercado transparente y competitivo en España y la Unión Europea.