Mario Hezonja anunció su regreso a la NBA tras cuatro años de ausencia, dejando el Real Madrid para firmar con los Cleveland Cavaliers por un año y 2,8 millones de dólares brutos. El alero croata, que en 2015 fue la quinta elección del draft y disputó 330 partidos en la NBA, deberá superar la mala experiencia que tuvo en su primera etapa en la liga estadounidense.
Durante su paso previo por la NBA entre 2015 y 2020, Hezonja pasó por Magic, Knicks y Blazers, con promedios modestos de 6,9 puntos y 3,1 rebotes por partido. En 2022, desde el Unics Kazán, el jugador declaró que no pensaba regresar a la NBA por falta de respeto y por considerar la liga más espectáculo que baloncesto. Ahora, abandona el club madrileño pese a un contrato vigente hasta 2029, renunciando a un salario que podría haber duplicado la próxima temporada.
Cleveland Cavaliers, que soñaban con el regreso de LeBron James para cerrar allí su carrera, han apostado por Hezonja para sumar profundidad a su plantilla, que ya cuenta con figuras como Donovan Mitchell, James Harden, Evan Mobley y Jarrett Allen. El croata tendrá que ganarse un rol importante en un equipo competitivo en el este de la NBA.
Esta apuesta arriesgada de Hezonja recuerda el caso de Guerschon Yabusele, su excompañero en el Real Madrid, que también dejó Europa para volver a la NBA dejando su cláusula atrás. Yabusele jugó 137 partidos en equipos como Sixers, Knicks y Bulls antes de regresar a Europa para firmar con el Panathinaikos, tras promediar 8,3 puntos y 4,5 rebotes en su segunda etapa estadounidense.
La experiencia de otros talentos europeos que intentaron consolidarse en la NBA resulta desalentadora. Vasilije Micic, dos veces campeón de Euroliga y doble MVP de Final Four, no logró afianzarse en la NBA con Thunder, Hornets y Suns, donde disputó 101 partidos con números bajos, antes de retornar a Europa y firmar en el Hapoel Tel Aviv.
Sasha Vezenkov, actual MVP de la fase regular de Euroliga con Olympiacos, vivió un paso fugaz por los Kings con escasos minutos y promedios modestos. La experiencia del ala-pívot búlgaro refuerza la idea de que las estrellas europeas a veces brillan más en su continente que en la NBA.
Otro caso similar fue Nigel Hayes-Davis, MVP de la Final Four con Fenerbahce, que apenas jugó 27 encuentros con Suns, mostrando escasa relevancia y estadísticas discretas, para luego volver a Europa y unirse también al Panathinaikos.
Estas trayectorias, tanto la de Hezonja como la de sus predecesores, evidencian la dificultad que enfrentan las estrellas europeas para consolidarse en la NBA, donde el estilo y la competencia pueden resultar un reto mayor. No obstante, también dejan claro que el mercado europeo sigue siendo atractivo y que, tras la experiencia americana, estos jugadores vuelven con elevadas remuneraciones y prestigio.
Hezonja apuesta por romper esa "maldición" y relanzar su carrera en la NBA, encara una prueba difícil pero con la posibilidad de crecer y luchar por un contrato mayor, siempre con la opción abierta de volver a Europa donde su talento es reconocido y valorado.
Más detalles sobre la plantilla de Cleveland y el papel de Hezonja se pueden seguir en la web oficial del equipo y en la cobertura deportiva internacional.
Para conocer más sobre la Euroliga y su relación con la NBA, puedes consultar los análisis en Euroliga official y las últimas noticias en NBA.com.