Los mercados financieros mundiales arrancan la semana en negativo después de que las conversaciones entre Estados Unidos e Irán celebradas durante el fin de semana concluyeran sin ningún acuerdo. La tensión en Oriente Próximo se ha recrudecido con el anuncio de Washington de bloquear el tráfico marítimo que entre y salga de los puertos iraníes, una medida que amenaza directamente el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz, una de las vías energéticas más estratégicas del planeta.
El crudo brent responde con una subida superior al 7%, superando los 102 dólares por barril, lo que representa un giro brusco respecto a la semana pasada, cuando el anuncio del alto el fuego había provocado la mayor subida semanal de las bolsas en más de dos años y una fuerte caída del precio del petróleo. Ahora, los inversores descuentan el escenario opuesto: incertidumbre geopolítica, energía cara e inflación al alza.
Los índices asiáticos han retrocedido cerca de un 1% y los futuros de Wall Street apuntan a pérdidas del 0,8%. En Europa, el EuroStoxx 50 apunta a un descenso del 1,4% en la apertura. El Ibex 35 español afronta la sesión desde los 18.204 puntos en los que cerró el viernes, pero con sus futuros cediendo un 1,3%.
El analista de MST Marquee Saul Kavonic resume la situación: el mercado ha vuelto esencialmente a las condiciones previas al alto el fuego, con el añadido de que ahora EEUU también bloqueará los flujos de petróleo iraní que aún circulaban por Ormuz, unos dos millones de barriles diarios. La pregunta que nadie sabe responder todavía es si Washington va a retomar la ofensiva militar, lo que podría dejar secuelas duraderas sobre la infraestructura energética de toda la región.
En ese contexto, el dólar se fortalece frente a las principales divisas como activo refugio, mientras que los bonos del Tesoro retroceden. El rendimiento del bono japonés a diez años ha tocado el 2,49%, su nivel más alto desde 1997, reflejo de que los mercados de deuda empiezan a descontar que el encarecimiento de la energía podría reavivar la inflación global.
Al margen de la geopolítica, los inversores tienen esta semana otra cita importante: arranca de manera oficiosa la temporada de resultados del primer trimestre en Wall Street. Goldman Sachs abre el fuego este lunes, y le seguirán el martes JPMorgan, Citigroup y Wells Fargo; el miércoles será el turno de Bank of America y Morgan Stanley. También presentarán cifras empresas como Johnson & Johnson, Netflix o PepsiCo. Según el consenso de analistas, el beneficio neto de las compañías del S&P 500 habría crecido más de un 12% interanual, aunque el foco estará puesto en lo que cada empresa diga sobre cómo el encarecimiento de la energía puede afectar a sus ventas y costes en los próximos meses.