La volatilidad de los mercados en los últimos meses no ha paralizado a Bestinver, sino todo lo contrario. La gestora española ha aprovechado las turbulencias para comprar acciones de compañías que considera infravaloradas, tanto en España como en el extranjero, y ha salido de posiciones donde el potencial de revalorización ya se había agotado. Así lo explicaron sus principales gestores en la presentación de resultados del primer trimestre.
Mark Giacopazzi, director de inversiones de la firma, fue directo en su diagnóstico: los fondos tienen más potencial ahora que hace un mes, y las empresas en cartera podrían casi duplicar su beneficio en cuatro años con hipótesis conservadoras. Para él, la volatilidad no es una amenaza sino el coste necesario para lograr rentabilidad a largo plazo. Las compañías líderes, con equipos gestores solventes y balances saneados, son las que mejor capean las crisis y salen reforzadas de ellas. Esa es la filosofía de selección que aplican en Bestinver.
Movimientos en la cartera ibérica
En el fondo de renta variable ibérica, Ricardo Seixas ha detallado los principales cambios. La apuesta por Repsol se mantiene intacta. La gestora entró en la petrolera española en enero, antes de que el conflicto en Oriente Próximo se recrudeciera, atraída por los múltiplos a los que cotizaba en ese momento. La decisión de aguantar la posición responde a la confianza en el modelo de negocio y en la solidez de su balance, pese al entorno geopolítico incierto.
Otra de las incorporaciones destacadas es Puig, la compañía de perfumería y moda que lleva cotizando en bolsa algo más de dos años. Bestinver entró en el trimestre anterior y ha reforzado su posición en los primeros meses de este año. El argumento es claro: la empresa ha mejorado su perfil de negocio en los últimos años, ha renunciado a segmentos con márgenes más estrechos y cotiza a niveles que la gestora considera atractivos. La caída acumulada desde su salida a bolsa ha abierto una ventana de entrada que Seixas no ha dudado en aprovechar.
En cambio, Bestinver ha reducido su exposición a Indra. Las dudas sobre la gobernanza de la empresa de tecnología de defensa, donde la influencia política genera incertidumbre sobre su gestión futura, han llevado a la gestora a vender parte de su participación. Aun así, Indra se mantiene entre las cinco primeras posiciones de la cartera ibérica, lo que indica que la reducción ha sido parcial y calibrada, no una salida definitiva.
El peso del sector bancario también ha bajado, del 31% al 24% de la cartera, aunque el recorte se ha repartido de forma proporcional entre CaixaBank, BBVA, Santander y el portugués BCP. No hay una apuesta concreta contra ningún banco en particular, sino una reducción de la exposición al sector en su conjunto ante un entorno de mayor incertidumbre.
La apuesta internacional: chips, química y transporte
En la cartera internacional, dirigida por Tomás Pintó, los movimientos han sido igualmente significativos. Se han vendido las petroleras integradas internacionales, cuyo recorrido alcista tras el rally de los últimos meses se consideraba limitado. En su lugar, han entrado en Saipem, la empresa italiana de servicios para la industria del petróleo y el gas, que ofrece una exposición diferente al sector energético con mayor margen de mejora.
Entre las posiciones reforzadas destacan Lloyds, el grupo bancario británico, la joyería danesa Pandora, la química alemana Brenntag y Airbus, el fabricante europeo de aviones. También han incrementado su posición en DSV, la firma danesa de logística global. Son apuestas diversificadas en sectores muy distintos, pero con un denominador común: compañías líderes en sus industrias que cotizan por debajo de lo que Bestinver considera su valor intrínseco.
En el segmento tecnológico, la gestora ha comprado acciones de TSMC, el mayor fabricante mundial de semiconductores, y de Broadcom, especialista en chips y software de infraestructura. Ambas adquisiciones se han realizado a un PER estimado de ocho veces los beneficios previstos para 2028, un nivel que la gestora considera extraordinariamente bajo para la calidad de estos negocios. Al mismo tiempo, han reducido posición en Qualcomm para hacer caja.
Las proyecciones que maneja Bestinver para el conjunto de su cartera son ambiciosas pero, según defienden, apoyadas en datos fundamentales. Esperan que los ingresos de las empresas en cartera crezcan cerca de un 40% hasta 2029 y que los beneficios operativos lo hagan en torno a un 80%, impulsados por la expansión de márgenes. A eso se suma una remuneración al accionista de entre el 4% y el 5% anual entre dividendos y recompras de acciones. Con una caja neta equivalente al 10% de la capitalización de mercado de las empresas en cartera, la gestora considera que sus posiciones están bien armadas para navegar la incertidumbre que viene.