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Bankinter pagará casi 4M€ en bonus a su cúpula directiva

Gloria Ortiz y Alfonso Botín cobrarán el incentivo si el banco supera sus metas del plan estratégico 2024-2026

Por Carlos García·viernes, 17 de abril de 2026·4 min lectura
Ilustración: Bankinter pagará casi 4M€ en bonus a su cúpula directiva · El Diario Joven

Bankinter tiene previsto remunerar a su cúpula directiva con un bonus extraordinario de casi cuatro millones de euros si el banco cumple —como todo apunta— los objetivos de su plan estratégico trienal, que concluye a finales de 2026. Los beneficiarios son la consejera delegada, Gloria Ortiz, con derecho a dos millones de euros, y el vicepresidente ejecutivo, Alfonso Botín, con 1,88 millones. Ambos importes equivalen a dos anualidades de su retribución fija.

La presidenta de la entidad, María Dolores Dancausa, queda fuera de este incentivo especial al no ostentar poderes ejecutivos. El resto de la alta dirección sí participa en el esquema, aunque los importes concretos no han trascendido. Alfonso Botín, hijo del fallecido Jaime Botín y presidente de Cartival —el primer accionista del banco—, comparte con Ortiz las mismas condiciones de cobro: el 40% del premio se abonará en febrero de 2027 y el resto de forma diferida. La mitad se pagará en metálico y la otra mitad en acciones de Bankinter, lo que alinea los intereses de los directivos con los del accionariado a largo plazo.

Las condiciones para cobrar el 100%

El bonus no es automático. Está sujeto a dos condiciones cuantitativas que el banco debe cumplir durante los tres ejercicios del plan. La primera es que la rentabilidad sobre recursos propios (ROE) de Bankinter supere cada año el promedio de siete competidores directos: Santander, BBVA, CaixaBank, Unicaja, Sabadell, Abanca y Kutxabank. No es una meta nueva: en los últimos años Bankinter ha batido sistemáticamente ese umbral. En 2025, la entidad registró un ROE del 20%, el más alto del sector bancario español según los datos publicados por la propia compañía.

La segunda condición está ligada al beneficio neto. Para cobrar el incentivo completo, Bankinter debe cerrar 2026 con unas ganancias de al menos 1.075 millones de euros. Este listón ya fue superado en 2024, cuando el banco ganó 1.090 millones, y la dirección prevé un crecimiento adicional para el ejercicio en curso. Si se mantiene la tendencia, el devengo del bonus sería prácticamente inevitable salvo un shock económico de gran magnitud.

Un modelo de negocio orientado a la banca de inversión y las comisiones

El contexto en el que se mueve Bankinter explica en buena medida por qué la entidad lleva años superando a sus rivales en rentabilidad. A diferencia de los grandes bancos generalistas, Bankinter ha apostado por un perfil de cliente de renta media-alta: cuenta con 980.000 particulares en España, con una media de seis productos contratados por cliente. Esa fidelización reduce los costes de captación y aumenta los ingresos por cliente.

Además, el banco crece a tasas cercanas al 20% anual tanto en fondos de inversión como en planes de pensiones, dos segmentos que generan comisiones recurrentes con independencia del ciclo de tipos de interés. Actualmente, una cuarta parte de sus ingresos totales proviene de la venta de productos de inversión y servicios de intermediación bursátil, una fuente de ingresos que amortigua la exposición al margen de intereses en un escenario de bajadas de tipos como el actual en la zona euro.

Esta estructura de ingresos es precisamente la que hace más sostenible el ROE elevado. Mientras que los bancos más dependientes del negocio hipotecario y los préstamos al consumo ven su margen comprimido cuando el Banco Central Europeo reduce los tipos, Bankinter cuenta con un colchón de comisiones que suaviza ese impacto.

¿Qué dice este bonus sobre la banca española?

Más allá de las cifras individuales, el diseño de este incentivo revela cómo algunos bancos españoles están estructurando la retribución variable de sus directivos para alinearse con los estándares internacionales de gobernanza corporativa. El pago diferido y la entrega parcial en acciones son mecanismos recomendados por la Autoridad Bancaria Europea (EBA) precisamente para evitar que los directivos asuman riesgos excesivos en busca de ganancias a corto plazo.

El hecho de que las condiciones del bonus estén vinculadas a métricas multianuales y comparativas —no solo al beneficio absoluto, sino también al rendimiento relativo frente a competidores— añade una capa de exigencia adicional que va más allá del mero cumplimiento regulatorio. En un sector que aún arrastra el estigma de los excesos pre-crisis, esta arquitectura retributiva es también una herramienta de reputación.

Con el plan estratégico encarando su recta final y los números por delante de los objetivos marcados, todo indica que Gloria Ortiz y Alfonso Botín percibirán el grueso del incentivo a partir de 2027. La verdadera prueba será si el banco mantiene su ventaja competitiva en un entorno bancario que, con tipos bajando y la competencia por el ahorro intensificándose, exigirá más que nunca la diferenciación en servicios y la gestión eficiente del capital.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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