Abanca, Unicaja, Kutxabank, Ibercaja y Cecabank han logrado un hito en el sector financiero español al desarrollar y testar exitosamente una red compartida para depósitos tokenizados. Esta iniciativa conjunta, que aún no cuenta con un calendario definido para su puesta en marcha comercial, abrirá el camino hacia nuevos productos bancarios digitales respaldados por tecnología de registro distribuido (DLT).
El proyecto ha sido coordinado por Cecabank, con el soporte estratégico de Boston Consulting Group y el apoyo tecnológico de Asseto, plataforma de la empresa tecnológica ioBuilders. En un entorno cerrado y controlado, las cuatro entidades han realizado transferencias de depósitos tokenizados utilizando esta red DLT, un sistema de base de datos digital compartida que permite verificar, custodiar y guardar información entre bancos de forma segura.
Este avance se enmarca en un contexto de transformación tecnológica global que impulsa la banca a incorporar herramientas como la inteligencia artificial y blockchain para ganar eficiencia y aumentar rentabilidad. La tokenización de depósitos, aunque con poca presencia todavía en España, tiene un potencial significativo para complementar la oferta tradicional de productos bancarios.
La tecnología DLT facilita la programabilidad y agilidad en las transacciones, permitiendo a los clientes realizar liquidaciones inmediatas de sus depósitos. A diferencia de los depósitos tradicionales, que requieren procedimientos más lentos para transferencias, los depósitos tokenizados podrían ofrecer operaciones financieras más dinámicas, aunque su desarrollo tecnológico es complejo.
Además de mejorar la experiencia del cliente, este sistema potencia la creación de un ecosistema financiero digital en España que puede situar al país por delante de otras jurisdicciones en la adaptación digital del sector. De hecho, este es el primer proyecto de red de depósitos tokenizados en España y uno de los pioneros europeos, comparado con consorcios como el alemán CBMT que integran grandes bancos.
Sin embargo, existen desafíos. Para que los usuarios puedan mover sus depósitos tokenizados entre distintas entidades, estas deben estar conectadas en la misma red DLT. En caso contrario, el sistema necesita un proceso intermedio de liquidación y posterior traspaso, lo que limita la interoperabilidad y rapidez esperada. Por otra parte, los depósitos tokenizados mantienen la cobertura del fondo de garantía, por lo que no se espera un fenómeno de sustitución masiva sobre los depósitos tradicionales, sino una coexistencia.
Aunque otras entidades no han confirmado si están desarrollando redes o productos similares, el avance de esta alianza entre bancos medianos es indicativo del interés por innovar en productos financieros que aprovechen tecnología avanzada. La colaboración entre entidades para crear redes privadas contribuye a preparar el mercado español para el momento en que los activos tokenizados estén consolidados.
Este movimiento también presenta una oportunidad para que el sector financiero español evolucione hacia servicios más ágiles y programables, capaces de responder a las nuevas demandas digitales de los clientes y competir a nivel europeo. La síntesis entre blockchain, inteligencia artificial y banca tradicional es ya una realidad en gestación.
Fuentes del sector destacan cómo iniciativas como esta validan el potencial del dinero electrónico y el futuro del ecosistema financiero digital, marcando un paso importante para la transformación del sistema bancario en España y Europa.
Para más información, se puede consultar el análisis detallado en la fuente original de Expansión y los documentos técnicos sobre DLT disponibles en BCG y Asseto.