El Milan sufrió una derrota contundente en San Siro al caer 0-3 frente al Udinese en la jornada 32 de la Serie A, un resultado que prácticamente aleja al conjunto rossonero de la pelea por el Scudetto. Nicoló Zaniolo fue la gran figura del encuentro con dos asistencias en la primera mitad, mientras que Luka Modric abandonó el terreno de juego en el minuto 72 sin haber podido cambiar el rumbo del partido.
El técnico Massimiliano Allegri apostó por un esquema ofensivo con un 4-3-3, buscando sumar de tres en tres ante su afición. En los primeros compases, el Milan mostró cierta intención. Christian Pulisic protagonizó una acción individual en la que se deshizo de varios defensores antes de soltar un disparo que acabó bloqueado. Rafael Leao, utilizado como referencia en ataque durante la primera parte, también tuvo su oportunidad con un remate cruzado que se marchó por encima del travesaño de la portería defendida por Okoye.
Un primer tiempo demoledor del Udinese
Sin embargo, las buenas intenciones locales se desmoronaron a partir del minuto 26. Zaniolo completó una gran carrera y encontró con un pase a Arthur Atta, que se encontraba completamente libre en la banda derecha. El centro del francés se desvió en un toque de Bertesaghi, lo que despistó a Maignan, que no pudo evitar el primer gol visitante. Un tanto que cambió el guion del partido y que dio alas a un Udinese que olió sangre en San Siro.
En el minuto 35, el portero francés del Milan evitó males mayores al desviar un potente disparo de Davis que se estrelló en el larguero. Pero la resistencia local duró poco. Minutos después, Davis retuvo el balón en la esquina del campo rival y asistió hacia atrás a Zaniolo, que ejecutó un centro perfecto al corazón del área. Ekkelenkamp apareció libre de marca para rematar a la red y poner el 0-2 en el marcador. El Udinese estuvo incluso cerca de irse al descanso con un tercer tanto: Kristensen remató un balón suelto en el área que acabó rebotando sucesivamente en Davis y Pavlovic, evitando por los pelos que entrara con Maignan ya en el suelo.
La primera parte dejó una imagen preocupante para los aficionados rossoneros: un equipo superado en intensidad, en concentración y en efectividad por un rival que compitió con una solidez y un descaro impropios de un visitante en uno de los estadios más imponentes de Europa.
Reacción insuficiente tras el descanso
Allegri movió piezas en el intermedio. La entrada de Niclas Füllkrug buscó dar mayor presencia física en el área y más inmediatez a los ataques que sistemáticamente terminaban en centros laterales. El cambio generó cierto impulso. Saelemaekers conectó una volea desde fuera del área que Okoye desvió de forma espectacular al larguero, y acto seguido Füllkrug estrelló un cabezazo por encima del travesaño. El gol parecía cerca, pero no para el Milan.
Cuando el equipo local más presionaba, llegó la sentencia definitiva. Ekkelenkamp le robó un balón a Rabiot en una zona comprometida del campo y habilitó a Arthur Atta, que definió con un pase raso al primer palo de Maignan para establecer el 0-3. Con el partido ya roto, Modric fue sustituido en el minuto 72, una imagen que resumió la frustración de toda una noche para el conjunto de Milán.
El Scudetto, una quimera para el Milan
Con esta derrota, el Milan se queda a nueve puntos del Inter, líder de la clasificación, y además ha disputado un partido más que el equipo neroazzurro. Las cuentas son demoledoras: incluso ganando todos los encuentros restantes, los rossoneros dependerían de un colapso épico e improbable del conjunto que dirige Simone Inzaghi. El sueño del Scudetto, que a principios de temporada parecía un objetivo factible, se ha convertido en una quimera a estas alturas del campeonato.
El experimento táctico de Allegri con el 4-3-3 no solo no funcionó, sino que dejó al descubierto carencias defensivas que el Udinese explotó con eficacia quirúrgica. La falta de equilibrio entre líneas permitió que Zaniolo campara a sus anchas, actuando casi como un director de orquesta en la zona de tres cuartos sin que nadie lograra frenarlo.
Ahora, la prioridad para el Milan pasa a ser asegurar la clasificación para la próxima edición de la Champions League, un objetivo que, con la distancia respecto a la zona alta de la tabla, tampoco puede darse por garantizado. Los resultados de los equipos que pugnan por las plazas europeas serán clave en las próximas jornadas.
Para Modric, que llegó a San Siro con la ambición de sumar un título más a su extraordinaria carrera, la noche fue especialmente amarga. A sus 40 años, cada derrota de este calibre pesa el doble, y la imagen de su salida del campo en el minuto 72, con el marcador ya sentenciado, deja abiertos muchos interrogantes sobre el tramo final de temporada del conjunto rossonero. La Serie A no perdona, y el Udinese se encargó de recordárselo al Milan en su propia casa.