El ciclo de Romelu Lukaku en el Nápoles ha llegado a su fin antes de lo previsto. El club italiano ha decidido apartar al delantero belga hasta que concluya la temporada y, según informa La Repubblica, pondrle a la venta el próximo verano por un precio de salida de tan solo 10 millones de euros. Una cifra que contrasta con los 30 millones que el Nápoles desembolsó para ficharle en 2024 y que refleja el deterioro total de la relación entre el jugador y el club.
Lukaku, nacido en Amberes en 1993, llegó al sur de Italia con el objetivo de liderar el proyecto deportivo del entrenador Antonio Conte. Su primera temporada fue más que positiva: 14 goles y 10 asistencias en 36 partidos de Serie A, contribuciones que resultaron determinantes para que los partenopeos recuperasen el 'Scudetto' tras varios años sin pelear por el título. El club había encontrado en él la referencia ofensiva que necesitaba.
Sin embargo, el presente curso ha sido un desastre casi absoluto para el delantero. Las lesiones musculares se han convertido en su peor enemigo: Lukaku acumula 176 días de baja y se ha perdido 31 partidos. En el tiempo que sí ha podido estar disponible, apenas ha completado siete encuentros, sumando solo 64 minutos en total, y ha anotado un único gol. Lejos queda el jugador que hizo grandes actuaciones en el Inter de Milán o en etapas anteriores de su carrera.
El punto de ruptura: la negativa a regresar
La crisis entre Lukaku y el Nápoles estalló de forma pública durante el último parón por selecciones. El jugador viajó a Estados Unidos para unirse a la concentración de la selección belga, pero finalmente no participó en los partidos. Según la Federación Belga de Fútbol, la decisión de quedarse al margen respondía a la necesidad de "optimizar su condición física". Hasta ahí, la situación parecía manejable.
El problema surgió cuando el Nápoles le exigió que regresara a Italia de inmediato para someterse a trabajo físico y seguimiento médico bajo supervisión del club. Lukaku se negó a volver. El delantero permaneció en territorio estadounidense y su retorno a Nápoles no está previsto hasta el 20 de abril, según las informaciones publicadas por el medio italiano. Una actitud que el club interpretó como una falta de compromiso inadmisible.
Ante esta situación, la directiva napolitana actuó con rapidez. La decisión de apartar a Lukaku del primer equipo hasta final de temporada fue comunicada internamente y, según La Repubblica, cuenta con el respaldo explícito de Conte. El técnico italiano, que ya dirigió al delantero durante su etapa en el Inter de Milán y conoce bien su perfil, habría avalado la medida sin reservas. No habrá vuelta atrás: Lukaku no volverá a vestir la camiseta del Nápoles en lo que resta de campaña.
Una salida barata para cerrar el capítulo
Más allá de lo deportivo, el Nápoles ha activado ya los mecanismos para desprenderse del jugador en el mercado de verano. El precio fijado, según las mismas fuentes, sería de 10 millones de euros, una tasación llamativamente baja para un delantero de su trayectoria pero coherente con su rendimiento reciente, su elevada ficha y los años que le quedan de contrato. Cualquier club interesado sabe que negocia desde una posición de fuerza.
La carrera de Lukaku en los últimos años ha estado marcada por este tipo de episodios: un rendimiento brillante en algunos momentos y períodos de inconsistencia que han generado fricciones con sus clubes. Su paso por el Chelsea fue especialmente complicado, con declaraciones públicas que tensaron su relación con el vestuario y la afición londinense antes de salir cedido al Inter. El patrón parece repetirse.
A sus 32 años, Lukaku llega a este mercado estival en una situación delicada. Su rendimiento físico de la última temporada y la ruptura con un club de la relevancia del Nápoles limitarán las opciones disponibles y, sobre todo, el nivel de los equipos dispuestos a apostar por él. El tiempo dirá si encuentra un destino que le permita recuperar su mejor versión, pero lo que está claro es que su aventura italiana en el sur ha terminado de la peor de las maneras posibles.