Lasse Lempainen, reconocido cirujano especialista en deportistas de élite, operó con éxito a Éder Militao el pasado 28 de abril de una rotura del tendón proximal del bíceps femoral de su pierna izquierda. Esta lesión, la tercera intervención quirúrgica en cuatro años para el defensa brasileño, le mantendrá alejado de los terrenos de juego durante al menos cinco meses y le impedirá disputar el Mundial con Brasil en 2026.
Lempainen, desde su hospital en Turku, Finlandia, explicó en una entrevista las razones que llevaron a optar por la cirugía. "La lesión de Militao era muy grave y sin la intervención no podría continuar su carrera al máximo nivel", señaló. Además, detalló que la lesión afecta a un grupo muscular fundamental en la explosividad y estabilidad del jugador, lo que hizo indispensable el tratamiento quirúrgico para preservar su rendimiento futuro.
Las lesiones musculotendinosas como la sufrida por Militao son frecuentes en el fútbol, aunque la mayoría afectan al tejido muscular y no requieren cirugía. Sin embargo, en casos de roturas completas de tendón —como la del defensor— la operación se vuelve necesaria para asegurar una recuperación óptima. Según Lempainen, el período habitual para regresar a la competencia en futbolistas de élite tras este tipo de lesión oscila entre cuatro y seis meses, dependiendo del estado físico previo y la evolución durante la rehabilitación.
El cirujano destacó la importancia de una rehabilitación meticulosa y progresiva para reducir el riesgo de recaídas, que nunca desaparece por completo en lesiones complejas. "En el fútbol profesional hay una exigencia extrema que siempre implica algún grado de vulnerabilidad. El objetivo es minimizar esos riesgos para que el deportista vuelva con las máximas garantías", apuntó.
Respecto al futuro rendimiento de Militao, Lempainen afirmó que es posible recuperar la fuerza, explosividad y dominio en los duelos físicos. "He tratado a muchos jugadores con lesiones similares que han alcanzado su mejor nivel tras la operación y la recuperación", añadió. Sobre la posibilidad de haberse operado antes, el especialista indicó que la indicación quirúrgica se dio en el momento adecuado y la prioridad ahora es enfocarse en la rehabilitación.
En cuanto al volumen de partidos que disputa un jugador del Real Madrid, alrededor de 50 por temporada, el cirujano considera viable que Militao pueda volver a competir con esa intensidad, siempre que la carga se equilibre con descanso y recuperación adecuados. También subrayó la importancia de no precipitar el regreso a la competición, priorizando la seguridad antes que la rapidez para garantizar un retorno exitoso.
Por último, Lempainen mencionó brevemente la relación general entre lesiones previas de ligamento cruzado y posteriores lesiones musculares, aunque no confirmó si esto aplica específicamente a Militao. En conjunto, el episodio refleja las complejidades de tratar a deportistas de élite y la necesidad de decisiones médicas prudentes que pueden implicar sacrificios deportivos temporales.
Para más información sobre lesiones deportivas y rehabilitación, puede consultarse el instituto de medicina deportiva o el centro médico de Ripoll y De Prado.
Este caso es un ejemplo claro del delicado equilibrio entre salud y competencia en el fútbol profesional, donde cada decisión médica puede marcar el rumbo de la carrera de un jugador.