Los mercados bursátiles experimentaron ayer un importante repunte impulsado por la expectativa de que este viernes se suscriba un acuerdo de paz con Irán y se reabra el estratégico estrecho de Ormuz. Sectores cíclicos como la banca y las empresas turísticas encabezaron las subidas, con fuertes avances que llevan a varios valores a máximos históricos.
Entre los bancos destacados por esta recuperación se encuentran Santander, Sabadell, CaixaBank y Unicaja, que registraron subidas que oscilan entre el 1,72% y el 3,86%. Según Manuel Pinto, analista de XTB, "una menor tensión geopolítica mejora el apetito por el riesgo y alimenta las expectativas de crecimiento económico global". Esto refleja un cambio de tendencia en el mercado hacia una mayor confianza en un escenario de estabilidad.
Diego Fernández, director de Estrategia de Renta Variable en Banco Sabadell, apunta que, ante la confirmación del acuerdo, "no se esperan grandes subidas en los índices pero sí una rotación sectorial significativa y avances modestos acompañados de cambios en la preferencia de los inversores". En este contexto, el Ibex y el sector bancario muestran una buena posición, pues la inflación probablemente se reducirá de forma gradual y el Banco Central Europeo podría continuar con ajustes de tipos.
Además de los bancos, otras compañías cíclicas como Fluidra (piscinas) y varias turísticas como IAG, Amadeus y Aena tuvieron desempeños destacados, con incrementos comprendidos entre el 2,16% y el 2,90%. Esta mejora se atribuye al descenso del precio del petróleo, que contribuye a abaratar los costes operativos y las cargas financieras de estas empresas. De hecho, estos valores, que habían estado rezagados desde inicios de año, aún mantienen un potencial alcista considerable según el consenso recopilado por Bloomberg, que señala posibilidades de revalorización entre el 2% y el 28%.
El sector textil también se beneficia, aunque en menor medida, con Inditex subiendo un 1,25% y acercándose a su máximo histórico de febrero. La firma mejora sus perspectivas gracias a un entorno de costos más favorables, beneficiando también a otras compañías vinculadas al consumo, turismo y aerolíneas.
Por otro lado, industrias como acereras, químicas y otros sectores intensivos en energía podrían verse favorecidas si la situación de paz se confirma. Nacho Zarza, analista de Auriga, destaca que los menores costes de energía mejoran los márgenes, especialmente para regiones muy afectadas como Alemania. Empresas industriales como Henkel y Heidelberg, que habían sufrido penalizaciones, recuperan atractivo en este posible escenario de estabilidad.
Las compañías de infraestructuras también aparecen como potenciales beneficiarias, ya que podrían participar en la reconstrucción de Irán y las reformas planeadas en Europa. Zarza menciona a firmas como ACS, Ferrovial, Sacyr, OHLA y algunas alemana como TUI y Siemens Energy, que podrían capitalizar estas oportunidades. ACS cerró ayer con un nuevo récord, lo que indica el optimismo inversor en este segmento.
Respecto al petróleo, el crudo bajó por debajo de los 83 dólares tras el cierre de posiciones especulativas, desde un máximo de 118 dólares en marzo. Sin embargo, el precio sigue muy por encima de los niveles previos al conflicto, situados por debajo de 70 dólares. En este contexto, las energéticas sufrieron tomas de beneficios, destacando Repsol con un descenso del 4,67% tras fuertes subidas previas que llegaron al 19,74%. Iberdrola, en cambio, alcanzó un nuevo máximo histórico.
Pese a la euforia inicial, los expertos alertan sobre la posibilidad de que el acuerdo no se concrete o que su aplicación sea problemática. La demora de más de tres meses para iniciar negociaciones hace que 60 días pactados puedan resultar insuficientes para garantizar una reapertura estable y sin incidentes del estrecho de Ormuz. Además, persisten diferencias en la interpretación sobre el paso libre del estrecho, con Irán y Omán planteando un control conjunto, mientras Estados Unidos insiste en un tránsito irrestricto.
Fernández señala que tras la posible subida del Ibex por encima de los 19.000 puntos, la atención del mercado podría regresar a los fundamentales como el crecimiento económico y los beneficios empresariales, los cuales ya están reflejados en los precios actuales. Asimismo, Roberto Scholtes, jefe de Estrategia de Singular Bank, advierte que la reapertura podría no traducirse en una bajada rápida y significativa del petróleo y el gas, ya que la normalización de suministros y la reconstrucción de inventarios demandarán meses o incluso más de un año.
Por esta razón, incluso con la firma del acuerdo, la recuperación de sectores sensibles como los relacionados con la energía y los tipos a largo plazo podría verse limitada, mientras los mercados seguirán enfrentando volatilidad impulsada por declaraciones y desarrollos geopolíticos. Por ello, los analistas recomiendan prudencia y aconsejan realizar toma de beneficios en los valores que mejor se han comportado, evitando en general cambios drásticos en las carteras.
Estos movimientos en el mercado reflejan ajustes basados en un escenario geopolítico cambiante que impacta directamente en la valoración de sectores clave de la economía española y europea. Continuar monitorizando la evolución del acuerdo y sus consecuencias será esencial para anticipar próximos movimientos bursátiles.