El Giro de Italia llega este viernes a su primer gran desafío serio en la séptima etapa, que cubre 244 kilómetros y acumula 4.600 metros de desnivel. La jornada, la más extensa de la carrera, terminará en la subida mítica del Blockhaus, una ascensión implacable con rampas que alcanzan el 14% en sus últimos kilómetros, diseñada para desgastar a los corredores y romper la general.
Juanpe López, ciclista sevillano del Movistar Team, es uno de los pocos que puede hablar con conocimiento de causa sobre este puerto. En 2022, defendió la maglia rosa tras un esfuerzo titánico que le permitió llegar casi dos minutos después del líder del día, pero sin perder el liderato. "Aquello fue una locura", recuerda el andaluz desde la salida en Bulgaria para MARCA.
Para este Giro de 2026, López desempeña un rol diferente, apoyando como gregario a Enric Mas, aunque mantiene la ambición de buscar alguna victoria de etapa. Destaca que el Blockhaus será la primera prueba de verdad: "Es una etapa muy dura y larga, con mucho desnivel, donde se marcarán las diferencias importantes". Antes de la subida final, el trazado pasa por otros puertos exigentes como Roccaraso, Serra Malvone y Passo San Leonardo, que irán mermando las fuerzas de los corredores.
El contexto competitivo es especialmente abierto este año, debido a la ausencia de corredores clave como Almeida, Carapaz y Landa. López señala como favorito a Jonas Vingegaard, aunque no descarta la posibilidad de que estrategias de equipo puedan ponerle en aprietos. En su opinión, "siendo el más fuerte es difícil perder, pero con tácticas adecuadas se le puede hacer daño".
El Blockhaus se ha consolidado como una de las etapas más emblemáticas del Giro, muy respetada por su dureza y su capacidad para desnudar a los líderes. Para el ciclismo español, esta subida tiene un valor especial por la icónica defensa de López en 2022, que quedó como símbolo de resistencia y orgullo.
El recorrido de este año parte de Formia, localidad conocida no solo por su costa, sino por un rico patrimonio histórico y cultural. Tras cruzar la antigua Vía Apia y localidades como Sperlonga —cuna de la mozzarella de búfala—, la carrera se adentra en los Apeninos y atraviesa zonas de importancia arqueológica y turística como Roccaraso, Rivisondoli y Sant’Eufemia a Maiella, antes de la subida final.
El Blockhaus, situado en el Parque Nacional de la Majella, es también escenario de una página histórica del ciclismo, rememorando la hazaña de Eddy Merckx en 1967. Su entorno salvaje y su exigente pendiente representan la esencia de la alta montaña y el sacrificio que requiere una carrera como el Giro de Italia.
Hoy, el paso por este coloso puede decidir las opciones de los aspirantes a la victoria final. Será la primera gran prueba para un Giro cargado de incertidumbre, y un momento decisivo para el pelotón y los equipos que buscan imponerse en la ronda italiana.
Para seguir la etapa y conocer más detalles sobre la carrera, puedes consultar la página oficial del Giro de Italia y las coberturas en medios especializados como MARCA.
El Blockhaus no solo es una montaña; es un espejo donde los corredores ven reflejada su fuerza, resistencia y ambición en una etapa que combina historia, cultura y deporte extremo en el epicentro del ciclismo mundial.