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EE UU amenaza con bloquear el estrecho de Ormuz tras el fracaso negociador con Irán

Trump ordena a la Armada interceptar cualquier buque que cruce el paso estratégico por el que transita un quinto del petróleo mundial

Por Redacción El Diario Joven·domingo, 12 de abril de 2026Actualizado hace 1 h·4 min lectura
Ilustración: EE UU amenaza con bloquear el estrecho de Ormuz tras el frac · El Diario Joven

Las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán han terminado sin acuerdo tras una maratoniana sesión de 21 horas en Islamabad. Apenas unas horas después, el presidente Donald Trump anunció que ordenará a la Armada estadounidense iniciar el bloqueo total del estrecho de Ormuz, una de las arterias energéticas más importantes del planeta, por la que circula cada día más de una quinta parte del petróleo que consume el mundo. La medida eleva drásticamente la tensión en Oriente Próximo y abre un nuevo frente de incertidumbre para los mercados globales de energía.

El mandatario republicano comunicó su decisión a través de su plataforma Truth Social, donde escribió que las fuerzas estadounidenses "iniciarán de inmediato el proceso de bloqueo de cualquier buque, sin excepción, que intente entrar o salir del estrecho de Ormuz". Además, instruyó a la Marina para localizar e interceptar en aguas internacionales cualquier embarcación que haya abonado un peaje a las autoridades iraníes. "Nadie que pague un peaje ilegal tendrá paso seguro en alta mar", sentenció. En una entrevista posterior con Fox News, matizó que implementar esta medida "llevará un tiempo", sin precisar plazos concretos.

Las negociaciones más largas en casi medio siglo

Las conversaciones de Islamabad representaban el primer contacto directo de alto nivel entre delegaciones iraníes y estadounidenses en 47 años. El vicepresidente J.D. Vance encabezó la representación de Washington, mientras que Pakistán ejerció como mediador. Tras 21 horas de diálogo, las partes reconocieron haber alcanzado "entendimientos parciales" en algunos puntos, pero las diferencias en las cuestiones nucleares resultaron insalvables.

Trump dejó claro cuál fue, a su juicio, el escollo principal: "Solo hay una cosa que importa: Irán no está dispuesto a renunciar a sus ambiciones nucleares". El presidente estadounidense argumentó que, aunque los puntos acordados podrían haber sido preferibles a continuar las operaciones militares, nada de eso tiene valor si se permite que el programa nuclear iraní siga adelante. Desde el lado iraní, el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, achacó la ruptura a que Estados Unidos "fracasó en ganarse la confianza de la delegación iraní".

En concreto, las tres líneas rojas que impidieron el acuerdo fueron el programa nuclear de Teherán, la reapertura sin restricciones del estrecho de Ormuz que exige Washington y la liberación de los fondos iraníes congelados por las sanciones internacionales. Pakistán, como país anfitrión, dejó abierta la posibilidad de una segunda ronda de negociaciones, aunque por ahora no hay fecha confirmada.

Qué busca Washington con el bloqueo de Ormuz

El estrecho de Ormuz, una franja de agua de apenas 33 kilómetros en su punto más estrecho, conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y, por extensión, con los mercados energéticos globales. Según datos de la Administración de Información Energética de EE UU, por este corredor transitan diariamente alrededor de 21 millones de barriles de petróleo, lo que lo convierte en el cuello de botella más sensible del comercio mundial de crudo.

El bloqueo persigue varios objetivos simultáneos. En primer lugar, asfixiar económicamente a Irán cortando sus exportaciones de petróleo y gas, que se canalizan casi en su totalidad a través de la isla de Jarg. Si la Armada estadounidense ejecuta el bloqueo, esa terminal quedaría aislada, junto con dos de los seis puertos más importantes del país: Imam Jameneí y Bandar Abbas. Irán solo conservaría como grandes vías de importación marítima el puerto de Chabahar, en el golfo de Omán, y sus instalaciones en el mar Caspio.

En segundo lugar, la Casa Blanca pretende eliminar los ingresos que Teherán obtiene por los peajes que cobra a los buques petroleros y metaneros que cruzan el estrecho. Es precisamente ese punto el que justifica la orden de interceptar en aguas internacionales a cualquier navío que haya pagado tasas a las autoridades iraníes, aunque surgen dudas evidentes sobre cómo se verificará dicho pago.

Por último, el bloqueo amenaza con cortar el suministro de crudo del golfo Pérsico a países que recientemente habían firmado acuerdos bilaterales con Irán, como Malasia, Tailandia, Filipinas y, sobre todo, China. Esta última dimensión añade un nuevo capítulo a la rivalidad comercial y geopolítica entre Washington y Pekín.

La guerra sigue en el Líbano

Mientras la diplomacia fracasaba en Islamabad, Israel continuaba sus operaciones militares en el sur del Líbano. Un ataque contra la ciudad de Qana dejó al menos cinco muertos y 25 heridos, según el Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria del Ministerio de Salud Pública libanés. Las Fuerzas de Defensa de Israel también bombardearon localidades como Sidiqine, Maaroub, Shaitiyeh y Bint Jbeil a lo largo de la jornada.

Una investigación del Consejo Nacional de Investigación Científica de Líbano ha revelado que la ofensiva israelí destruyó parcial o totalmente 37.836 viviendas en solo 35 días, entre el 2 de marzo y el 7 de abril. Esa cifra supone el 16% de los daños acumulados desde octubre de 2023, cuando comenzaron las hostilidades entre Israel y Hezbolá. En total, el organismo libanés cifra en 230.436 las viviendas destruidas en un país de apenas 10.000 kilómetros cuadrados y cinco millones de habitantes.

Reacciones internacionales y escenario abierto

El primer ministro británico, Keir Starmer, urgió a ambas partes a "encontrar una salida" y evitar cualquier escalada mayor. En una conversación con el sultán de Omán, Haitham bin Tarik al Said, ambos coincidieron en la necesidad de mantener el alto el fuego vigente, cuya continuidad quedó en el aire tras la salida de Vance de Islamabad.

Desde Moscú, el Kremlin informó de que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, telefoneó a Vladímir Putin para trasladarle los resultados de las negociaciones. Putin subrayó la disposición de Rusia a mediar para lograr lo que denominó "una paz justa y duradera en Oriente Próximo".

El panorama queda marcado por una escalada retórica sin precedentes recientes y por la amenaza de un bloqueo naval que, de materializarse, tendría consecuencias directas sobre el precio del petróleo y la estabilidad de las cadenas de suministro energético globales. Con el alto el fuego tambaleándose y sin fecha para nuevas conversaciones, la comunidad internacional observa con inquietud cómo se estrecha el margen para la diplomacia en una de las regiones más volátiles del planeta.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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